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Enseñando a leer

Por Olga Maritza Salazar
February 2021
“Los libros son los amigos más silenciosos y constantes, son los consejeros más accesibles y los maestros más pacientes …” Charles Williams Elliot
Después de un semestre escolar muy irregular por la forma en que se han llevado las clases (en algunas escuelas se optó por la enseñanza presencial, en otras se aplicó la educación híbrida, además de periodos de ausencia por parte de algunos estudiantes), como padres tenemos muchas dudas sobre el rendimiento cognitivo de nuestros hijos de estos meses, y nos preocupa el resultado que hayan obtenido en sus últimas evaluaciones.

Muchos padres con niños en grados elementales que se han enterado que su niño tiene mucha dificultad para aprender a leer, o que tiene que hacer mucho esfuerzo para la comprensión de lectura, no saben cómo ayudarlo.

Piensan que, si en la escuela no aprenden a leer y escribir, a pesar de todos los materiales didácticos que tienen, con ellos será casi imposible lograrlo, pero la realidad es que, los propios padres son la persona idónea para enseñar a leer al niño.

 Leer es un proceso que ocurre más rápido en los niños más pequeños y se desarrolla naturalmente con una guía, y constancia. Esta habilidad de la lectura sirve como la herramienta principal para darle conocimiento al ser humano por el resto de su vida.

Debemos tener presente que ningún niño nace lector y que a todos los niños se les debe enseñar a leer para lograr una sociedad alfabetizada, además de que a través del lenguaje podemos programar el cerebro del infante, con las palabras y oraciones que le decimos, por eso la necesidad de tener un amplio vocabulario y correcta pronunciación.

El niño que no llega a dominar la lectura tiene problemas con las diferentes materias que se le presentan en su etapa escolar y más aún en esta era informática. Por eso es esencial, que leer se torne en un hábito placentero desde pequeños, que no lo vean como una tarea desagradable o creer ser la burla de sus compañeros, por no saber leer.

Como padres debemos analizar primero qué es lo que le causa dificultad a nuestro hijo para leer correctamente.  A veces la causa es su mismo entorno, no tienen la oportunidad de un lugar estable, la familia se muda con frecuencia, o el estudiante está ausente en muchas clases, por lo que debemos de tratar de solucionar esta situación cuanto antes y brindarles todo nuestro apoyo   para mejorar su lectura y la comprensión de esta.

A los más pequeños debemos inculcarles que leer es una actividad muy entretenida, en el que vamos a compartir juntos las aventuras y conocimiento del libro que estemos leyendo. 

El padre o la madre debe leer a su niño todos los días, por un periodo mínimo de quince a 20 minutos y debe darle mucho entusiasmo a las historias que lea. Así formará un hábito en el infante.

Glenn Doman, doctor estadounidense, dio a conocer un método de lectura que se basa en hacer leer al estudiante una palabra completa, con relación a algo que le guste al niño, como algo de comer, juegos o lugares favoritos.

Para ponerlo en práctica deberá escribir los nombres de estos en tarjetas de cartón y mostrárselas al estudiante, repitiendo las palabras en forma continua. Luego le tocará el turno a él de pasar las tarjetas y leer lo que cree que está escrito. No se frustre si toma unas cuantas veces, en todo momento la niña debe sentir que es divertido aprender, y no que es una pérdida de tiempo para sus padres tener que enseñarle.

Otra idea es poner fotos de la familia, o de sus mascotas encima de una pizarra o de la puerta del refrigerador. Luego escribir en tarjetas los nombres de cada uno de los participantes, luego usted enseñará el nombre correspondiente a cada foto y luego él lo tendrá que hacer, ¡verán cómo se divierten!
 
También podemos escribir oraciones con el nombre completo de nuestro hijo, diciendo solo afirmaciones positivas acerca de él y poner una por una cada día en su puerta del dormitorio o lugar donde él pueda verlas, leerlas y repetirlas constantemente hasta que se las grabe mentalmente.

Recuerde siempre que usted es la persona en quien su hijo confía más, y la más importante, por eso elogiar su progreso en la lectura, será de un gran valor para él, todo el apoyo que le brinde a su hijo en su proceso de aprender a leer le harán desear saber mucho más.

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