add this print this page

Noche de brujas

Por Tamara Gruszko
October 2018
Una mañana de verano cuando era muy chica mi mamá me regaló un pequeño sombrerito y un simple arnés de cartón atado con elásticos y cubierto de plumitas amarillas. Yo tenía 6 años y esas eran las alas más hermosas que jamás había visto. Ya estaba lista para bailar, correr y volar esa semana de Carnaval. Mi mamá, que siempre fue muy creativa, se había pasado días sentada en la cocina recortando, pegando y cosiendo cintas y papelitos de color maíz.
 
Muchos años más tarde, como inmigrante reciente a los Estados Unidos me acordé de mis alas de papel.  Ese verano se había estrenado en el cine la película La Bella y la Bestia. Se acercaba nuestro primer Halloween y era evidente que mi hija de 4 años se sentía identificada con la joven enamoradiza que vivía enterrada en sus libros. No sería difícil encontrar un vestido adecuado y un delantal de cocina. Pero lo que no sería tan fácil era hacer realidad la fantasía de mi hija de tan solo dos años que insistía en ser una gatita blanca. ¡Inmediatamente recordé a mi mamá y sus plumitas de papel arrugado! Compré felpa autoadhesiva y fabriqué con un alambre forrado una cola larga y orejitas montadas sobre una vincha.

Siempre pensé que Halloween es una fiesta muy estadounidense pero la historia es bastante más complicada. La noche de brujas es una mezcla de creencias muy antiguas, originalmente del pueblo celta que vivía en Irlanda hace 2000 años. Ellos consideraban el 1 de noviembre la llegada del invierno y de la oscuridad y creían que el 31 de octubre marcaba la transición entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos. Esa noche celebraban el regreso de los espíritus de los muertos a la tierra. Años más tarde, con la influencia del cristianismo, la gente tomó la costumbre de marchar en desfiles disfrazados de ángeles, demonios y santos en honor de los muertos. Esa tradición se conoce hoy como el Día de Todos los Santos. Con la llegada de los inmigrantes a las colonias inglesas de América del Norte se fueron incorporando otros elementos, entre ellos la costumbre irlandesa de disfrazarse y salir a pedir comida o dinero de casa en casa, lo que hoy día llamamos “trick-or-treat”.

Aún no estoy segura de qué me disfrazaré este 31 de octubre pero no me perdería por nada los festejos de Halloween con sus fantasmas, hadas y brujitas que salen a pasear por los barrios amenazando a los adultos con una sonrisa pícara: ¿trick-or-treat?, ¿trucos o dulces? ¡Y además, no hay mejor excusa que la fiesta de Halloween para comer todo el chocolate que a una se le antoje!

Este año voy a ir al tradicional desfile de Halloween en New Paltz en el Condado de Ulster que es siempre muy divertido. El desfile empieza a las 6 pm en la esquina de Main Street y Manheim Boulevard y termina en la estación de bomberos con dulces para todos.  No hace falta anotarse.

Después del desfile les recomiendo ir a la confitería The Bakery en North Front Street que hace ya 28 años organiza un concurso de calabazas caladas llamado “La noche de las 100 calabazas”. Un jurado de artistas juzgará las fantasmagóricas y divertidas creaciones y otorgará varios premios donados por los comercios locales. Las calabazas iluminadas se podrán ver la noche del 31 de octubre entre las 6 y las 10 pm en The Bakery. También podrán degustar sin costo alguno, vasos de cidra y chocolate caliente además de un sabroso pan de calabaza.

La competencia tiene dos categorías separadas para adultos y niños. Para participar simplemente lleven su calabaza a The Bakery el día martes 30 de octubre. Todos los participantes reciben una galleta de Jack O’Lantern gratis.

Para más información o para ver fotos de las calabazas del año pasado pueden ir a la página de internet www.ilovethebakery.com o pueden llamar al 845-255-8840.
 back to top

COPYRIGHT 2018
La Voz, Cultura y noticias hispanas del Valle de Hudson

 

Comments

Sorry, there are no comments at this time.