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Wailly Compres
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Mi Acento

Por Wailly Comprés
April 2016
Entiendo completamente que a pesar de haber vivido tres años en tu país todavía no he asimilado tu idioma de la manera que tu consideras apropiada, o simplemente lo suficientemente bien para que no te sientas tentado a burlarte de mí.
Le escribo a ustedes America, para dejarles saber que por 16 años de mi vida, crecí con el conocimiento de un solo idioma, un idioma que al igual que muchas otras cosas, fue impuesto en mí. Yo, o mejor dicho, nosotros los dominicanos, encontramos belleza en dicho idioma y lo acogimos como nuestro.

Por 16 años, cuando aún residía en la República Dominicana, nunca me sentí mal por estar ignorando completamente lo que mis maestros me trataban de enseñar de aquel nuevo idioma llamado inglés. En mi defensa, ellos nunca me informaron que eventualmente iba a terminar aquí en este mismo escritorio escribiendo desde los Estados Unidos, país donde ahora resido, un envenenado país donde los esfuerzos no son apreciados o vistos como suficientes a menos que vengan acompañados de éxitos. Los Estados Unidos es una sociedad meritocrática por el simple hecho de que no entiende el esfuerzo con ausencia de logros; no entiende el forcejeo entre el país y el individuo marginado si este no sale victorioso.

Y sí, he vivido aquí por tres años y estoy cursando mi segundo año universitario pero aún tengo un acento. Tengo un acento que desde hace poco no me apetece escuchar. En mi tercer semestre de la universidad aún sigo tomando clases en español porque me da temor el perder el único idioma en el cual las personas no se sienten con la autoridad de burlarse de cómo suena mi voz al pronunciar las bellas sílabas que conforman una palabra. Y sí, he vivido aquí por tres años y aún forcejeo con el idioma aunque utilice el inglés en mi diario vivir. Y sí, he vivido aquí por tres años y aún mi pronunciación no ha mejorado.

Recientemente me he preguntado, ¿a quién debo culpar? ¿será mi culpa? Debe ser mi culpa, concluí, porque si ellos son capaces de burlarse de mi falta de progreso en el idioma o mi pronunciación del mismo, ¿cómo puede ser su culpa? La situación no es para nada divertida. Entonces me culpé a mí mismo, me culpé porque nunca me tomé el tiempo de quizá ser aquel chico que no solo pudiera manejar la dificultad que representa ser latino en los Estados Unidos pero al mismo tiempo pudiera eliminar su acento y con un golpe de suerte terminar en el periódico New York Times por sobresalir como persona e inspirar a la comunidad latina. Más sin embargo, yo no era esa persona, por esta razón ellos aún tenían el poder de burlarse de mí.

No he alcanzado la perfección, no he logrado nada lo suficientemente impresionante como para sustituir sus carcajadas de burla con lágrimas de inspiración. Entonces sí, estoy aquí atascado en la lucha de millones de inmigrantes recientes que también se han unido a la batalla sin saber quién es el enemigo o cuál siquiera es la batalla. Confía en mí, no soy para nada experto en responder esta pregunta, en cambio lo que sí sé es que anduve buscando la respuesta en el lugar más optimista del espectro al pensar que mi acento era mi identidad mientras en realidad era totalmente lo contrario, porque para mí se convirtió en una constante indefinida lucha, o en una noción un poco más negativa, una discapacidad que me prevenía de ser exitoso en America.

Quiero dejar claro que esto no es un pensamiento dogmático acerca de cómo interpretar estas pequeñas agresiones que lucen inofensivas o una descripción de las experiencias de cada inmigrante pero sí es una exposición de mi experiencia y la razón por la que en estos momentos me encuentro frustrado mientras escribo esto.

Para terminar, esto es para aquellos que no conocen ni pizca acerca de la complejidad de las experiencias particulares de cada Latino que viven en los Estados Unidos. Podría apostar que este párrafo que leías con tanta rapidez y entendimiento ahora se convertiría en un obstáculo si lo complico con la barrera del idioma que nos divide a ti y a mí Americano. Quizás la falta de entendimiento no te dejaría escalar más allá de lo superficial en cuanto a mí se refiere. Mi propósito es hacerte sentir incómodo de la misma manera que yo me siento, sin infligir el mismo daño que el simple hecho de reírte de mi acento me causa a mí. Lo hago porque te quiero y porque tal vez en cuento a lo humano se refiere, no estamos en sintonía.

*Wailly Comprés es estudiante de segundo año en Bard College.

Y usted, ¿qué opina? Escriba a [email protected], ¡y haga oír su voz!
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Comments

Comentario: Enhorabuena Wailly! Un ensayo muy claro y que te pone en los zapatos del protagonista.
Posted: 4/16/2016
Comentario: En efecto mi querido amigo Waily, esa es una realidad que viven día a día los inmigrantes latinos en la potencia estadounidense, sin embargo mantener la frente en alto y siguete sintiendo orgulloso de ser latino y aun mas, de ser dominicano, porque nosotros nacimos con un don que pocos tienen, que es la humildad y el humanismo! ATT: Vladimir Guzmán
Posted: 4/16/2016
Comentario: simplemente Maravilloso, humildad y profesionalismo exelente.
Posted: 4/16/2016