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Medio ambiente

Chocolate a la sombra de la selva

Cacao de Panamá

December 2007
El cacao tiene una historia rica en las culturas de América Latina. Y es que el cacao fue la primera bebida que los europeos encontraron durante la expansión de sus imperios. Hoy, además de ser la fuente principal de ingresos de los pequeños productores en Centroamérica, también es un producto que ayuda a conservar las selvas tropicales. El caso de Bocas de Toro en Panamá y la sustentabilidad.

Actualmente el cacao es un producto interesante, porque a pesar de toda la demanda por el cacao en el mercado internacional, 80% del cacao en el mundo todavía es cultivado por pequeñas granjas, y solamente el 20% del cacao mundial por plantaciones modernas a gran escala. Existen varias organizaciones y cooperativas de cacao en Centro América que funcionan para centralizar el cacao de todas las fincas pequeñas y llevar el cacao crudo al mercado internacional. En Panamá, las dos opciones principales para vender cacao en la provincia de Bocas del Toro son la cooperativa CO.CA.BO (Cooperativa de Servicios Múltiples de Cacao Bocatoreña) que abrió en 1952, y Producto Bocas, un acopiador en Changuinola, asociada a Cocoa Kilo. Estas organizaciones hacen posible que las granjas pequeñas tengan acceso al mercado internacional (como España y los Estados Unidos), y al mismo tiempo mantener su independencia.

Aparte existe otra alternativa más redituable para poner el cacao en el mercado: Costa Rica por ejemplo tiene una buena industria de eco y agro-turismo con bastantes oportunidades para los eco-turistas de ir a fincas orgánicas de café. ¿Por qué no podemos tener la misma oportunidad para los granjeros de cacao en Panamá? La provincia del Bocas del Toro tiene mucho cacao cultivado por gente de bajos recursos que necesitan otros caminos para obtener éxito económicamente. Pero a su vez necesitan más opciones, parque en realidad no saben cómo a acceder al mercado de eco-turismo que solamente está esperando que alguien lo inicie. Hay casos de inversionistas extranjeros en el área que ya han empezado a hacer eco-turismo, pero ellos no son las personas que necesitan la ayuda.

 
De la sombra a la conservación

El cacao es un producto con implicaciones profundas en términos de la conservación de la selva en Latinoamérica, porque se lo puede cultivar en la sombra y asociarlo con otros cultivos. Por eso, es posible cultivar cacao con menos destrucción del medio ambiente que la mayoría de los productos tropicales (como bananos, plátanos y frijoles). Si bien se cree que el cultivo del cacao es más productivo en 100% al sol, ya hay experiencia con sistemas agro-forestales con cacao que demuestran que son productivos por muchos años y sostenibles ecológicamente cuando se lo cultiva a la sombra.

Además, las producciones a grandes escalas, con menos diversificación de las especies, parecen tener menos producción porque siempre tienen bastantes problemas de insectos y enfermedades que no pueden manejar. En general, las fincas pequeñas o medianas son las más productivas (en número de mazorcas por hectárea), y también más eficientes (número de mazorcas por cada dólar de suministro) que las producciones de grandes empresas. Hay técnicas diferentes para manejar la cantidad de sombra. Por ejemplo, cortar solamente los matorrales para sembrar el cacao, mientras el dosel de la selva silvestre todavía se puede conservar. Si no tiene vegetación selvática, se puede sembrar cacao con una mezcla de otros árboles como forestales, frutales o musáceas. De esta manera, puede mantener un nivel más alto de hábitat para flora y fauna nativa, y todavía cultivar su tierra y sacarle provecho. Es por eso que el cacao tiene el potencial de ofrecer otras opciones a las practicas normales de cortar y quemar, que mata los recursos de la tierra en el proceso. Es importante que el cacao se haga más viable económicamente y le permita al agricultor poder conservar el medio ambiente.

 
Más sostenible para los pequeños productores

Un mercado bueno para el cacao de cualquier variedad (internacional o local, convencional u orgánico) sería un incentivo más para producir cacao, y con la demanda de cacao orgánico actualmente creciendo, habría más gente cultivando de maneras sostenibles. Ahora, porque hay más productores pequeños, que suelen no tener los recursos para usar químicos, porque son demasiado caros, hay cada vez más gente que obtiene la certificación orgánica para así poder conseguir un precio mejor en el mercado. Este es el tipo de estímulo necesario para hacer cambios hacia la preservación de la selva tropical.

El cacao es un producto singular en el mercado, porque las fincas pequeñas pueden mantener su control. También es crucial en la conservación de la selva tropical, y por eso es un producto que tenemos que apoyar. Es critico mantener la industria de las fincas pequeñas. Porque es lo mejor para la preservación de la cultura, las familias y los individuos que crean la oportunidad para un mercado competitivo, y la riqueza cultural de un país como Panamá.

Por los dos razonamientos que el cacao es limitado a una producción a escala pequeña, y que es más productivo cuando se lo cultiva en la sombra, es algo que aparece como unas de las claves de la conservación de la selva tropical que también tiene el potencial para ser viable económicamente para una población de bajos recursos, como la de los grupos indígenas Ngöbe y Teribe que cultivan cacao en Bocas de Toro. El problema con muchas de las ideas para la conservación del medio ambiente es que se suele elegir entre el medioambiente o la gente, y los dos no pueden mezclarse. El cacao es diferente en este sentido, porque puede acomodar las dos opciones con más armonía de la que es posible en muchos otros esquemas de conservación. Es lamentable en todo caso que las divisiones de clase, raza y educación afecten el acceso de los pequeños productores al mercado, pero el mundo siempre ha sido así, y no hay nada más hacer excepto seguir en la lucha contra este tipo de divisiones. Por supuesto, programas como Cuerpo de Paz puede ayudar mucho con el inicio del mercado, pero en última instancia tienen que ser los panameños los que se hagan responsables por su propio desarrollo.

 
 

Un poco de historia

El cacao fue la primera bebida que los europeos encontraron durante la expansión de sus imperios. El cacao estaba presente en los inicios de la época colonial cuando Cristóbal Colón, en su viaje de 1502, capturó un bote maya cerca de Honduras. Había 25 hombres y mucho cacao. Después, Colón describió el cacao como “nueces” que los indígenas usaban en lugar de dinero en la Nueva España.

Cuando los europeos se encontraron con las mayas, ellos ya sabían que las mayas valuaban mucho el cacao, porque una vez, cuando un poco se cayó en el piso, todos los mayas empezaron a colectar los granos frenéticamente.

Veinte años después, con la conquista del imperio azteca, los españoles conocieron el valor real de cacao en la región. Los aztecas de la nobleza lo usaban como medicina para los resfríos y también lo usaban como moneda siendo importante en la red de comercio azteca.


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Comments

Comentario: El cacao es muy importante por lo que dice el articulo y por todos los ingresos que este puede dar para agricultores y para paises. Aca en ecuador tambien se lo trata de llevar a un buen nivel tanto: Inteligencia Competitiva para Comercializacion del Cacao Salu2, Erick
Posted: 9/4/2009