Cultura y noticias hispanas del Valle del Hudson
Camilo Sebastián Rojas-Lavado: En conversación con los árboles sobre por qué comen papagayos
Por Camilo Rojas
August 2026 Conocí a Camilo Sebastián hace 50 años. Nuestras conversaciones, largas y complejas, giraron en torno a la relación entre la vida y el arte: ¿Cuál es la función del arte? ¿Cuál es el papel social del arte? ¿Puede el arte transformar la vida de un individuo? Las respuestas siempre generaban más preguntas. Eran conversaciones llenas de vida. Sus llamadas siempre comenzaban con: “Hola, es Camilo”. Ese saludo no era una introducción; su nombre estaba en el teléfono; por lo tanto, sabía que era él. Además, era la voz que reconocía de inmediato, ya que la he estado escuchando en su evolución desde niño: el timbre, la entonación, el ser. Ese saludo no solo tenía su sentido del humor negro, sino que también reiteraba que era él y no otro Camilo. Era el ser y su constante preocupación por el lenguaje y su forma.
Para Rojas-Lavado, la función del arte era explorar otros mundos, otras ideas que abrieran la vida a una experiencia que, si no fuera por el arte, no considerarías. Camilo Sebastián estuvo expuesto al arte desde muy pequeño. A los cinco años, fue introducido en el mundo de las exposiciones: un pequeño grabado (intaglio) fue aceptado en la Segunda Bienal del Grabado en Venezuela, en el Museo del Grabado de Maracaibo. Un dibujo a lápiz, realizado en colaboración con su padre, fue seleccionado para el Segundo Salón de Jóvenes Artistas del Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber. Constantemente dibujaba; libretas repletas de dibujos y escritos poblaban sus espacios. Para él, escribir y dibujar eran una forma esencial de vida. El uso de las palabras definía un círculo en el que la comunicación era la esencia. Palabras mal usadas comenzaban a asumir el rol de la realidad y, repetidas muchas veces, se convertían en realidad. Siempre estaba en contra de ese reemplazo. El peligro del vacío.
A los diecisiete años, en 1993, dibujó, escribió y diseñó un libro, The Notorious Letter E, que exploraba el futuro del lenguaje tras el advenimiento del email y la revolución mediática (el público en general tuvo acceso al correo electrónico en 1990 y el email se popularizó con la introducción de Hotmail en 1996). El libro "La notable letra E" expone las malicias de la letra E para destruir las demás letras del alfabeto. El Buró de Investigaciones de Tipografía (BIT) lucha por investigar la desaparición, el secuestro y el vil asesinato de las letras. En su tarea, logran proteger, en las últimas 24 horas, las letras Q, V, T, U, W y Y, que sobrevivieron a la masacre. Los idiomas que usan estas letras recurren a préstamos de símbolos de otras culturas, pero nadie quiere involucrarse, pues temen la venganza de la letra E. Los países extranjeros presienten que la letra E tome represalias contra sus alfabetos por haber ayudado. El lenguaje es obsoleto. El libro describe visualmente las operaciones delictivas de la letra E. Presenta, de forma metafórica, la idea de que el lenguaje es destrozado por las nuevas tecnologías: la letra E de email. Lo destacable del libro (1993), es su anticipación a la sociedad actual que consume constantemente imágenes sin contenido alguno: puro entretenimiento vacío y temerosamente adictivo. Camilo se rehusaba a tener presencia en redes sociales. Se negaba a sostener un sistema que explotaba al ser humano y, sobre todo, a los creadores.
Otros libros siguieron: Study of Rootamental, un estudio visual del comportamiento de las raíces y las semillas de las plantas, así como de la comunicación entre ellas. Una idea eje en su pensamiento como artista y diseñador gráfico. Este libro forma parte de la colección permanente del Museum of Modern Art (MoMA, NYC). Mad Appliances Posse, un libro que explora la relación que tenemos con los dispositivos electrónicos del hogar, y cómo esta relación crea una dependencia dolorosa y la falta de una interacción táctil con el mundo que nos rodea. Se plantea la premisa de que el nexo físico y la conexión entre el sustento diario y el acto de creación se han roto. I Know Bugs es otro ejemplo de su sentido del humor negro. En Conozco Los Bichos, usó los signos ortográficos, caracteres que no son letras ni números y que se utilizan en la escritura para organizar el discurso, indicar pausas y entonaciones. Estos signos crean un mundo plagado de insectos indestructibles que se reproducen copiosamente, a los que tememos y tratamos de destruir sin ver las consecuencias que acarrean para nuestra existencia.
La preocupación de Camilo Sebastián por la existencia del ser humano y su falta de simpatía hacia los demás se reflejan en el personaje que creó, llamado The Heartless Will (El Despiadado Will). Un personaje que anda por el mundo con un hueco en el pecho donde debería estar el corazón, recogiendo todo lo que encuentra y metiéndolo en el agujero, sin darse cuenta de que sale de inmediato por el otro lado. Como una sociedad de consumo, apresurada a fabricar un ambiente vacío que desesperadamente tratamos de llenar con objetos que nos separan y crean un sentimiento de posesión que, al obtenerlo, deja de serlo, y continuamos con el siguiente, con la esperanza de que se cumpla la promesa de una vida mejor.
Camilo Sebastián estudió con Milton Glaser, Paul Rand, Thomas Roma y Wolfgang Weingart, quienes le proporcionaron las herramientas para desarrollar sus ideas como diseñador gráfico, una forma de arte para facilitar la comunicación. El oficio, para Camilo Sebastián, no podía quedar en manos de plantillas creadas por programas computarizados desconectados de lo humano. Su preocupación por el medio ambiente y su relación con la humanidad eran el centro de su pensamiento.
Camilo Sebastián decidió dedicarse al servicio de sus ideas y de la sociedad; sus trabajos se centraron en instituciones sin fines de lucro. Trabajó en Brooklyn Academy of Music (BAM), luego en el New York City Department of Design and Construction, donde desarrolló campañas para informar sobre los servicios que el departamento ofrecía al público. Se desempeñó como diseñador gráfico en el East Bay Municipal Utility District, en Oakland, California. Apoyó diversas causas sociales, que fueron centrales en su visión creativa. Nunca olvidó sus raíces. Rojas-Lavado nació en Caracas, Venezuela, e inmigró con sus padres a los siete años. Se crió en Brooklyn y en el Valle del Hudson. Estudió en la prestigiosa Universidad Cooper Union, donde obtuvo la licenciatura en Bellas Artes. Al graduarse, fue becado por un año para estudiar tipografía en la renombrada Basel School of Design en Suiza.
Todos los que se encontraban brevemente se convertían en amigos durante años. La vendedora de empanadas en la esquina, el que le vendía pescado para la cena, el maestro de bata, el brooklyniano que abrió una tienda para reparar bicicletas en Oakland. Su dedicación al medio ambiente era inquebrantable; la bicicleta no era una moda, sino un compromiso consciente y cotidiano con la construcción de una sociedad mejor. Su comunión con la naturaleza lo llevaba a realizar largas caminatas. Su afán de volar papagayos (papalotes, cometas o barriletes) era una metáfora. Lo asociaba con la creación y el desarrollo del pensamiento libre. Representaba la imaginación, el elevar las ideas por encima de la rutina y observar las cosas desde otras perspectivas. El papagayo vuela alto y es libre en el cielo, pero sigue atado a la tierra por un hilo. En Venezuela, donde nació, el papagayo es un icono cultural. Construir y volar un papagayo implica perseverancia, trabajo colectivo y la esperanza de mantener vivas las tradiciones y la alegría a pesar de las dificultades.
Hoy, Camilo Sebastián está en una foresta, en contacto directo con las raíces de los árboles. El pasado no se puede revivir en el presente. Nunca habrá un regreso, pero siempre habrá un futuro. Este artículo ha sido el más difícil de mi vida. En mi mente siempre estuvo Camilo Sebastián, de pequeño, que llamaba a los camiones ‘tayones’. Estamos en proceso de crear una fundación que preserve su trabajo y ayude a nuevas generaciones a adoptar el diseño gráfico como forma de cambio social. Se están recabando fondos. Por favor, considere una donación: https://gofund.me/b8cdebbc9
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A los diecisiete años, en 1993, dibujó, escribió y diseñó un libro, The Notorious Letter E, que exploraba el futuro del lenguaje tras el advenimiento del email y la revolución mediática (el público en general tuvo acceso al correo electrónico en 1990 y el email se popularizó con la introducción de Hotmail en 1996). El libro "La notable letra E" expone las malicias de la letra E para destruir las demás letras del alfabeto. El Buró de Investigaciones de Tipografía (BIT) lucha por investigar la desaparición, el secuestro y el vil asesinato de las letras. En su tarea, logran proteger, en las últimas 24 horas, las letras Q, V, T, U, W y Y, que sobrevivieron a la masacre. Los idiomas que usan estas letras recurren a préstamos de símbolos de otras culturas, pero nadie quiere involucrarse, pues temen la venganza de la letra E. Los países extranjeros presienten que la letra E tome represalias contra sus alfabetos por haber ayudado. El lenguaje es obsoleto. El libro describe visualmente las operaciones delictivas de la letra E. Presenta, de forma metafórica, la idea de que el lenguaje es destrozado por las nuevas tecnologías: la letra E de email. Lo destacable del libro (1993), es su anticipación a la sociedad actual que consume constantemente imágenes sin contenido alguno: puro entretenimiento vacío y temerosamente adictivo. Camilo se rehusaba a tener presencia en redes sociales. Se negaba a sostener un sistema que explotaba al ser humano y, sobre todo, a los creadores.
Otros libros siguieron: Study of Rootamental, un estudio visual del comportamiento de las raíces y las semillas de las plantas, así como de la comunicación entre ellas. Una idea eje en su pensamiento como artista y diseñador gráfico. Este libro forma parte de la colección permanente del Museum of Modern Art (MoMA, NYC). Mad Appliances Posse, un libro que explora la relación que tenemos con los dispositivos electrónicos del hogar, y cómo esta relación crea una dependencia dolorosa y la falta de una interacción táctil con el mundo que nos rodea. Se plantea la premisa de que el nexo físico y la conexión entre el sustento diario y el acto de creación se han roto. I Know Bugs es otro ejemplo de su sentido del humor negro. En Conozco Los Bichos, usó los signos ortográficos, caracteres que no son letras ni números y que se utilizan en la escritura para organizar el discurso, indicar pausas y entonaciones. Estos signos crean un mundo plagado de insectos indestructibles que se reproducen copiosamente, a los que tememos y tratamos de destruir sin ver las consecuencias que acarrean para nuestra existencia.
La preocupación de Camilo Sebastián por la existencia del ser humano y su falta de simpatía hacia los demás se reflejan en el personaje que creó, llamado The Heartless Will (El Despiadado Will). Un personaje que anda por el mundo con un hueco en el pecho donde debería estar el corazón, recogiendo todo lo que encuentra y metiéndolo en el agujero, sin darse cuenta de que sale de inmediato por el otro lado. Como una sociedad de consumo, apresurada a fabricar un ambiente vacío que desesperadamente tratamos de llenar con objetos que nos separan y crean un sentimiento de posesión que, al obtenerlo, deja de serlo, y continuamos con el siguiente, con la esperanza de que se cumpla la promesa de una vida mejor.
Camilo Sebastián estudió con Milton Glaser, Paul Rand, Thomas Roma y Wolfgang Weingart, quienes le proporcionaron las herramientas para desarrollar sus ideas como diseñador gráfico, una forma de arte para facilitar la comunicación. El oficio, para Camilo Sebastián, no podía quedar en manos de plantillas creadas por programas computarizados desconectados de lo humano. Su preocupación por el medio ambiente y su relación con la humanidad eran el centro de su pensamiento.
Camilo Sebastián decidió dedicarse al servicio de sus ideas y de la sociedad; sus trabajos se centraron en instituciones sin fines de lucro. Trabajó en Brooklyn Academy of Music (BAM), luego en el New York City Department of Design and Construction, donde desarrolló campañas para informar sobre los servicios que el departamento ofrecía al público. Se desempeñó como diseñador gráfico en el East Bay Municipal Utility District, en Oakland, California. Apoyó diversas causas sociales, que fueron centrales en su visión creativa. Nunca olvidó sus raíces. Rojas-Lavado nació en Caracas, Venezuela, e inmigró con sus padres a los siete años. Se crió en Brooklyn y en el Valle del Hudson. Estudió en la prestigiosa Universidad Cooper Union, donde obtuvo la licenciatura en Bellas Artes. Al graduarse, fue becado por un año para estudiar tipografía en la renombrada Basel School of Design en Suiza.
Todos los que se encontraban brevemente se convertían en amigos durante años. La vendedora de empanadas en la esquina, el que le vendía pescado para la cena, el maestro de bata, el brooklyniano que abrió una tienda para reparar bicicletas en Oakland. Su dedicación al medio ambiente era inquebrantable; la bicicleta no era una moda, sino un compromiso consciente y cotidiano con la construcción de una sociedad mejor. Su comunión con la naturaleza lo llevaba a realizar largas caminatas. Su afán de volar papagayos (papalotes, cometas o barriletes) era una metáfora. Lo asociaba con la creación y el desarrollo del pensamiento libre. Representaba la imaginación, el elevar las ideas por encima de la rutina y observar las cosas desde otras perspectivas. El papagayo vuela alto y es libre en el cielo, pero sigue atado a la tierra por un hilo. En Venezuela, donde nació, el papagayo es un icono cultural. Construir y volar un papagayo implica perseverancia, trabajo colectivo y la esperanza de mantener vivas las tradiciones y la alegría a pesar de las dificultades.
Hoy, Camilo Sebastián está en una foresta, en contacto directo con las raíces de los árboles. El pasado no se puede revivir en el presente. Nunca habrá un regreso, pero siempre habrá un futuro. Este artículo ha sido el más difícil de mi vida. En mi mente siempre estuvo Camilo Sebastián, de pequeño, que llamaba a los camiones ‘tayones’. Estamos en proceso de crear una fundación que preserve su trabajo y ayude a nuevas generaciones a adoptar el diseño gráfico como forma de cambio social. Se están recabando fondos. Por favor, considere una donación: https://gofund.me/b8cdebbc9
Camilo Sebastián Rojas-Lavado
Caracas, Venezuela, 15 de enero de 1976
Stanford, California, EE.UU, 6 de junio de 2026
COPYRIGHT 2026Caracas, Venezuela, 15 de enero de 1976
Stanford, California, EE.UU, 6 de junio de 2026
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