Cultura y noticias hispanas del Valle del Hudson
Ya se nos fue el Mundial de Fútbol masculino de la FIFA. Felicidades al equipo español por el merecido premio, dicho sea de paso. Ya nos pasamos un mes y medio alentando equipos internacionales, de esos que sus jugadores, sus miembros, ganan cientos de miles, o incluso millones de dólares por correr y patear tan bien que el mundo entero los alienta, cual circo romano global. Nos dieron una montaña rusa de emociones, desde la alegría hasta la angustia, a más no poder de junio a julio. Ahora es hora de hacer otra cosa, ¿no? ¿O no?
Bueno, les cuento una pequeña historia. Gracias al otro trabajo que tengo, el trabajo de conductora de La Voz con Mariel Fiori con Radio Kingston, al principio del verano fuimos con la mayoría de los compañeros de la estación a una jornada para crear cultura entre el grupo. ¿A dónde fuimos? A ver un partido de béisbol.
Yo, argentina, no tenía idea, y creo que todavía tengo poco y nada de idea de béisbol, pero el objetivo era estar juntos, compartir unos momentos fuera de la oficina, hacer camarería, comiendo algo rico y disfrutar de un partido sin final temporal prestablecido. La verdad es que quedé sorprendida con la electricidad que se vive en un partido de béisbol.
Nos fuimos a ver el partido de los Mets contra los Yankees allá en Queens. Llegamos casi dos horas antes del inicio. Había mucha gente ya esperando en los estacionamientos, haciendo su típico tailgaiting, o una mini fiesta con asado incluido en pleno parqueadero al lado del estadio Citi Fields. En cuanto abrieron las puertas entramos. A pesar de la cantidad de gente, no nos demoramos en la cola más que 10 o 15 minutos. En ese tiempo, mientras esperábamos, nos llenamos de protector solar y terminamos nuestras botellas de agua (no se permite la entrada de bebidas o comida). Al fin entramos a lo que parecía un centro comercial, subimos por la escalera mecánica, paseamos por las tiendas de souvenirs, compramos comida y nos sentamos a esperar el inicio. Hasta ahí, todo era igual a cualquier otro lugar.
Como todavía nos quedaba tiempo, me fui a conocer las gradas, las diferentes áreas, algunas con aire acondicionado que ofrecía el estadio, y se me pasó la hora. El partido estaba a punto de empezar y yo me apresuraba a llegar a mi sección. Me di cuenta de que el partido había comenzado, no por estar mirando el campo de juego, sino porque sentí una electricidad en mi cuerpo. Era la expectativa gigante de miles de personas alrededor del campo, listas para ver el juego. Ahí el estadio dejó de ser un lugar cualquiera. Y aunque todavía entiendo poco el juego de béisbol, fue un día maravilloso por más de un motivo. Para coronarlo: mis compañeros alentaban a los Mets, y los Mets ganaron ese partido de la Subway Series.
Ahora tenemos una oportunidad acá de ver un juego de béisbol, bien cerquita nuestro. Gracias a los Renegades y la revista La Voz, los invitamos a venir a Wappingers Falls en pleno Valle del Hudson para disfrutar en familia, en comunidad, con amigos al estadio Heritage Financial Park del equipo local, los Renegades. El equipo de Los Renegades es un equipo semillero de talentos, muchos de estos jóvenes terminan jugando para los Yankees. El jueves 27 de agosto los Fenómenos Enmascarados (los mismísimos Renegades pero rebautizados para dar inicio al Mes de la Herencia Hispana) se enfrentan a los Brooklyn Cyclones, el equipo de nivel A que luego le provee jugadores a los Mets. Digamos que un clásico local. Nuestro Coordinador General de La Voz, César Castro nos cuenta todos los detalles del evento en la sección Usos y Costumbres de este mes de La Voz.
¡Los esperamos en el estadio!
Mariel Fiori
Directora COPYRIGHT 2026
La Voz, Cultura y noticias hispanas del Valle de Hudson
Bueno, les cuento una pequeña historia. Gracias al otro trabajo que tengo, el trabajo de conductora de La Voz con Mariel Fiori con Radio Kingston, al principio del verano fuimos con la mayoría de los compañeros de la estación a una jornada para crear cultura entre el grupo. ¿A dónde fuimos? A ver un partido de béisbol.
Yo, argentina, no tenía idea, y creo que todavía tengo poco y nada de idea de béisbol, pero el objetivo era estar juntos, compartir unos momentos fuera de la oficina, hacer camarería, comiendo algo rico y disfrutar de un partido sin final temporal prestablecido. La verdad es que quedé sorprendida con la electricidad que se vive en un partido de béisbol.
Nos fuimos a ver el partido de los Mets contra los Yankees allá en Queens. Llegamos casi dos horas antes del inicio. Había mucha gente ya esperando en los estacionamientos, haciendo su típico tailgaiting, o una mini fiesta con asado incluido en pleno parqueadero al lado del estadio Citi Fields. En cuanto abrieron las puertas entramos. A pesar de la cantidad de gente, no nos demoramos en la cola más que 10 o 15 minutos. En ese tiempo, mientras esperábamos, nos llenamos de protector solar y terminamos nuestras botellas de agua (no se permite la entrada de bebidas o comida). Al fin entramos a lo que parecía un centro comercial, subimos por la escalera mecánica, paseamos por las tiendas de souvenirs, compramos comida y nos sentamos a esperar el inicio. Hasta ahí, todo era igual a cualquier otro lugar.
Como todavía nos quedaba tiempo, me fui a conocer las gradas, las diferentes áreas, algunas con aire acondicionado que ofrecía el estadio, y se me pasó la hora. El partido estaba a punto de empezar y yo me apresuraba a llegar a mi sección. Me di cuenta de que el partido había comenzado, no por estar mirando el campo de juego, sino porque sentí una electricidad en mi cuerpo. Era la expectativa gigante de miles de personas alrededor del campo, listas para ver el juego. Ahí el estadio dejó de ser un lugar cualquiera. Y aunque todavía entiendo poco el juego de béisbol, fue un día maravilloso por más de un motivo. Para coronarlo: mis compañeros alentaban a los Mets, y los Mets ganaron ese partido de la Subway Series.
Ahora tenemos una oportunidad acá de ver un juego de béisbol, bien cerquita nuestro. Gracias a los Renegades y la revista La Voz, los invitamos a venir a Wappingers Falls en pleno Valle del Hudson para disfrutar en familia, en comunidad, con amigos al estadio Heritage Financial Park del equipo local, los Renegades. El equipo de Los Renegades es un equipo semillero de talentos, muchos de estos jóvenes terminan jugando para los Yankees. El jueves 27 de agosto los Fenómenos Enmascarados (los mismísimos Renegades pero rebautizados para dar inicio al Mes de la Herencia Hispana) se enfrentan a los Brooklyn Cyclones, el equipo de nivel A que luego le provee jugadores a los Mets. Digamos que un clásico local. Nuestro Coordinador General de La Voz, César Castro nos cuenta todos los detalles del evento en la sección Usos y Costumbres de este mes de La Voz.
¡Los esperamos en el estadio!
Mariel Fiori
Directora COPYRIGHT 2026
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