Cultura y noticias hispanas del Valle del Hudson
¿Cómo nos afecta la opinión de las personas a nuestro alrededor en el desarrollo de nuestra vida?
Por Dora Inés Grosso García
May 2026 La opinión de las demás personas se va escuchando día a día y la vamos internalizando, hasta que se convierte en nuestra voz interior. Esto ocurre en especial en nuestra primera infancia, donde nuestro ser interior es más frágil y sensible a la crítica. La niña o el niño desea ser amado y aceptado tal como es.
Repasemos distintas corrientes.
Jung nos habla de la “sombra” y el inconsciente colectivo. Carl Gustav Jung, psicólogo humanista, nos dice que muchas de nuestras inseguridades nacen de contenidos inconscientes, como él la llamaba la sombra, aspectos rechazados de nosotros mismos, muchas veces moldeados por las críticas externas.
Los complejos son núcleos emocionales que se forman por las experiencias repetidas como sentir que soy menos que los demás, que me cuesta hacer las cosas, que se me dificulta hablar en público o con los adultos que tienen autoridad, entre otros. Es la sensación de “no soy suficiente.”
Desde el Análisis Transaccional, los “mandatos” y el guion de vida, como lo define Eric Berne, quien explica que en la infancia grabamos mensajes como: “tienes que ser el mejor”, “se valiente no llores”, o “no seas importante”, “no brilles”, “solo vales si tienes éxito”. Hasta que estas ideas se convierten en mandatos inconscientes o guiones de vida, que son decisiones tempranas sobre quién soy y hasta dónde puedo y quiero llegar.
Las potencialidades del Ser, sus talentos, pueden desviarse de su verdadero camino por los mensajes que recibimos de nuestros padres, cuidadores o de maestros o familiares, somos leales inconscientemente a esos mensajes.
La Psicología humanista de Carl Rogers habla de las condiciones de valor: “valgo si cumplo expectativas”. Ya que la niña o el niño desean complacer especialmente a los padres y personas significativas, son muy sensibles al dolor y desean que todos estén felices a su alrededor. En ocasiones se identifican con alguien a quien quieren salvar o complacer y van perdiendo su identidad.
Cuando el amor depende de la aprobación, el ser auténtico se debilita. La persona se adapta, sin embargo, se desconecta de su esencia.
Desde la neurociencia observamos y sabemos que el cerebro social busca pertenencia (neuronas espejo, sistema límbico). La crítica repetida puede generar patrones neuronales de auto-duda.
Cuando una persona ha sufrido un trauma relacional deja huellas implícitas (memoria emocional) y la opinión de los demás se vuelve biológica, emocional y energética. Esto significa que la opinión de otros cuando no hemos fortalecido nuestro autoconcepto, o estamos iniciando la experiencia de vivir, nos hace sentir débiles y perdemos el sentido y norte de nuestra brújula personal.
¿Sabías que la opinión de otros afecta el desarrollo de los talentos?
Cuando nos juzgan o nos critican o nos señalan, sobre todo negativamente o con grandes exigencias de perfección o autoritarismo, estos mensajes se instalan en nuestra mente. Aparece el miedo a mostrarse, temor de ser quién eres, el autosabotaje, cuando vas a lograr las cosas las abandonas o te pasa algo para no lograrlo.
También puedes volverte perfeccionista y paralizarte cuando las cosas no salen como esperabas, te vuelves insegura o inseguro y te comparas constantemente con otros. Puedes tener dificultad para sostener logros, dejas de disfrutar lo que haces, o te frustras fácilmente al no lograr lo que deseas, perdiendo en algunas ocasiones el sentido de vivir.
Recordemos que el talento no es solo una habilidad, es una expresión del alma y si el ser interior está condicionado, el talento se contrae, se desvía en caminos dispersos y puedes caer en depresión.
Es necesario entonces desde que nacemos o antes fortalecer el Ser interior dándole al nuevo ser mensajes positivos, de aceptación, aprobación, amar las limitaciones, las equivocaciones y aprender de ellas. Elevar nuestro Ser desde el amor, que es el antídoto para todas las dificultades, enseñar a los pequeños a amarse tal como son. Sobre todo amarnos a nosotras y a nosotros como padres, como maestros, para transmitir a los demás esa sensación y que si afectamos a otro Ser sea desde el amor, la comprensión y la seguridad.
Gracias por seguir el camino del amor, aceptándonos como somos y amándonos primero que, a otros, fortaleciendo el autocuidado, en todas sus formas, física, mental, emocional y espiritualmente. Así las opiniones de los demás serán solo eso, una opinión, que no afecte nuestro Ser ni vulnere nuestra estima y valor.
*Dora Inés Grosso García es Psicóloga Holística, [email protected] COPYRIGHT 2026
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Jung nos habla de la “sombra” y el inconsciente colectivo. Carl Gustav Jung, psicólogo humanista, nos dice que muchas de nuestras inseguridades nacen de contenidos inconscientes, como él la llamaba la sombra, aspectos rechazados de nosotros mismos, muchas veces moldeados por las críticas externas.
Los complejos son núcleos emocionales que se forman por las experiencias repetidas como sentir que soy menos que los demás, que me cuesta hacer las cosas, que se me dificulta hablar en público o con los adultos que tienen autoridad, entre otros. Es la sensación de “no soy suficiente.”
Desde el Análisis Transaccional, los “mandatos” y el guion de vida, como lo define Eric Berne, quien explica que en la infancia grabamos mensajes como: “tienes que ser el mejor”, “se valiente no llores”, o “no seas importante”, “no brilles”, “solo vales si tienes éxito”. Hasta que estas ideas se convierten en mandatos inconscientes o guiones de vida, que son decisiones tempranas sobre quién soy y hasta dónde puedo y quiero llegar.
Las potencialidades del Ser, sus talentos, pueden desviarse de su verdadero camino por los mensajes que recibimos de nuestros padres, cuidadores o de maestros o familiares, somos leales inconscientemente a esos mensajes.
La Psicología humanista de Carl Rogers habla de las condiciones de valor: “valgo si cumplo expectativas”. Ya que la niña o el niño desean complacer especialmente a los padres y personas significativas, son muy sensibles al dolor y desean que todos estén felices a su alrededor. En ocasiones se identifican con alguien a quien quieren salvar o complacer y van perdiendo su identidad.
Cuando el amor depende de la aprobación, el ser auténtico se debilita. La persona se adapta, sin embargo, se desconecta de su esencia.
Desde la neurociencia observamos y sabemos que el cerebro social busca pertenencia (neuronas espejo, sistema límbico). La crítica repetida puede generar patrones neuronales de auto-duda.
Cuando una persona ha sufrido un trauma relacional deja huellas implícitas (memoria emocional) y la opinión de los demás se vuelve biológica, emocional y energética. Esto significa que la opinión de otros cuando no hemos fortalecido nuestro autoconcepto, o estamos iniciando la experiencia de vivir, nos hace sentir débiles y perdemos el sentido y norte de nuestra brújula personal.
¿Sabías que la opinión de otros afecta el desarrollo de los talentos?
Cuando nos juzgan o nos critican o nos señalan, sobre todo negativamente o con grandes exigencias de perfección o autoritarismo, estos mensajes se instalan en nuestra mente. Aparece el miedo a mostrarse, temor de ser quién eres, el autosabotaje, cuando vas a lograr las cosas las abandonas o te pasa algo para no lograrlo.
También puedes volverte perfeccionista y paralizarte cuando las cosas no salen como esperabas, te vuelves insegura o inseguro y te comparas constantemente con otros. Puedes tener dificultad para sostener logros, dejas de disfrutar lo que haces, o te frustras fácilmente al no lograr lo que deseas, perdiendo en algunas ocasiones el sentido de vivir.
Recordemos que el talento no es solo una habilidad, es una expresión del alma y si el ser interior está condicionado, el talento se contrae, se desvía en caminos dispersos y puedes caer en depresión.
Es necesario entonces desde que nacemos o antes fortalecer el Ser interior dándole al nuevo ser mensajes positivos, de aceptación, aprobación, amar las limitaciones, las equivocaciones y aprender de ellas. Elevar nuestro Ser desde el amor, que es el antídoto para todas las dificultades, enseñar a los pequeños a amarse tal como son. Sobre todo amarnos a nosotras y a nosotros como padres, como maestros, para transmitir a los demás esa sensación y que si afectamos a otro Ser sea desde el amor, la comprensión y la seguridad.
Gracias por seguir el camino del amor, aceptándonos como somos y amándonos primero que, a otros, fortaleciendo el autocuidado, en todas sus formas, física, mental, emocional y espiritualmente. Así las opiniones de los demás serán solo eso, una opinión, que no afecte nuestro Ser ni vulnere nuestra estima y valor.
*Dora Inés Grosso García es Psicóloga Holística, [email protected] COPYRIGHT 2026
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