add this print this page

Testimonio

MUJER AUTOSUFICIENTE III

October 2008

Qué es ser autosuficiente, qué beneficios tiene el serlo y cómo lograr ser autosuficiente fueron los temas de mis artículos anteriores. Aquí les platico del caso de dos mujeres que están esforzándose por pasar de ser dependientes a ser autosuficientes.

El caso de Mary


Cuando Mary era adolescente era una muchacha muy guapa a quien no le interesaba estudiar. Por más que sus padres le insistían en tener una carrera profesional, a ella sólo le interesaba ver novelas en la televisión y arreglarse para cuando llegara su novio.

Su novio era 6 años mayor que ella, el menor de 12 hijos de una familia muy rica y sin estudios. Así que vivía de lo que su padre le daba, que nunca fue poco. Su padre, también sin estudios, había hecho toda su fortuna por sí mismo. Este joven a quien llamaré Arturo, tenía siempre auto del año y había estado en los mejores colegios, pero de todos lo botaron, por sus bajas calificaciones y su mala conducta. Por lo tanto, su padre lo consideraba un inútil en todos los sentidos. 

El noviazgo de Arturo y Mary estuvo lleno de dramas. Arturo era muy celoso y no le gustaba que Mary saliera de su casa sin avisarle a dónde iría y cuánto tardaría. Después de muchos rompimientos, decidieron casarse. 

Arturo le prometía a Mary, que no era rica, que cuando fuera su esposa, ella también tendría carros lujosos y que le compraría mucha y muy bonita ropa. Mary le creía todo lo que él decía, por varias razones:

·        La familia de Mary honraba su palabra, lo que la llevó a creer que todos decían las cosas tal como son, sin juegos ni mentiras.

·        Mary soñaba con el príncipe azul y deseaba que alguien le resolviera su vida, sin tener que esforzarse.

Ya casados, el drama no desapareció de sus vidas, sólo creció. Arturo nunca trabajó, así que ahora su padre se hacía cargo de los dos. Y está de más decir que Mary nunca tuvo todo lo que Arturo le prometió. Porque en palabras del mismo Arturo, “él tenia un padre rico y ella no”. 

Además, los celos y la inseguridad de Arturo empezaron a destruir la autoestima de Mary poco a poco, hasta llenar su cabeza con ideas de locura y suicidio.

 Cuando empecé a trabajar con Mary, ella ya tenía 2 hijos de 9 y de 14 años. Le sugerí que comenzara una carrera profesional en algo que le gustara, para que tuviera sus propios logros y alimentara su autoestima. Y durante el primer semestre todo fue bien. Pero después Arturo le prohibió estudiar. Ella se refugiaba en la lectura y la música, y él decía que estaba loca.

Finalmente, le hice ver que esa relación no era sana ni para ella ni para sus hijos. Arturo no estaba dispuesto a cambiar ni a ir a terapia juntos. El despertar fue muy duro para Mary, ya que ella creía y quería una familia. Además, no tenía los recursos ni la preparación para independizarse. Nunca en su vida había trabajado. Se casó a los 18 años, y ahora a los 33 era también una inútil. 

Mary se decidió a dar el gran paso y se divorció. Aunque no fue nada fácil en el aspecto emocional, fue aun más difícil en el aspecto material. Mary empezó a hacerse cargo de sí misma y a madurar al mismo tiempo. 

Consiguió un trabajo que le daba suficiente ingresos para vivir y hacerse cargo de ella y de sus hijos. Esto no ocurrió de un día para otro, le llevó al menos tres años. Pero ahora, seis años más tarde de que empecé a trabajar con ella, es una gran satisfacción ver su seguridad en decidir a cada momento lo que quiere y lo que no quiere para su vida y la de sus hijos. 

La paz que refleja su cara y la profundidad de su mirada, habla de una existencia plena, de una vida bien vivida. Mary ha conseguido crecer en todos los aspectos de su vida, y aunque el proceso no ha sido fácil, ha valido 100% la pena. Las ideas de suicidio y locura están fuera de la cabeza de Mary. Sus hijos son ahora jóvenes con claridad y tranquilidad en sus vidas.

 

El caso de Lupita

A diferencia de Mary, Lupita es una mujer profesional, con una maestría y quien al inicio de su matrimonio tuvo que hacerse cargo de la economía del hogar, ya que el marido estaba terminando sus estudios de medicina.

José, su marido, era un hombre que la respetaba, le daba su lugar y tenían una familia muy bonita. Hace un par de años, José le anunció a Lupita que él ya no estaba enamorado de ella y que quería divorciarse. Lupita hizo todo lo que estaba a su alcance para evitarlo. Fueron juntos a terapia pero al parecer José ya estaba enamorado de otra mujer más joven que Lupita.

Esto fue desgarrador para ella. Entonces le recomendé a Lupita asistir a un grupo de meditación que le ayudó mucho a manejar con tranquilidad esa transición. 

Y aunque todo parecía indicar que ella saldría adelante, a los pocos meses de divorciados, Lupita quedó sin trabajo por un recorte que hubo en su empresa. 

Aunque le dieron seis meses de sueldo para que encontrara otro trabajo, Lupita se visto enfrentada a una economía nada favorable para conseguir otro trabajo que le remunere tanto como el que tenía, y que le permita poder pagar por el cuidado de sus hijos mientras ella trabaja.

Después de una larga búsqueda de trabajos tradicionales sin tener éxito, actualmente estoy trabajando con Lupita en encontrar y experimentar formas no tradicionales para conseguir un ingreso que le permita hacerse cargo de ella misma, ya que a diferencia de Mary ella sí recibe dinero para sus hijos.

A pesar de tanto infortunio por el que Lupita ha pasado, y dados sus antecedentes depresivos, es importante recalcar que actualmente su espíritu está tan reforzado por las prácticas meditativas, y que aunque tiene altas y bajas, su optimismo es constante y determinante para salir adelante. Esto, acompañado de su previa planeación financiera, le han permito subsistir sin ingresos los últimos 10 meses.  

 

Si haces lo que amas...

Aunque las dos historias incluyen un divorcio, ni Mary ni Lupita lo deseaban. Ellas querían arreglar su situación y tener una familia tradicional y feliz. Desafortunadamente sus circunstancias no eran las adecuadas: Mary con un esposo que no deseaba cambiar y abusaba de ella, y Lupita con un esposo enamorado de otra mujer.

Es importante aclarar que el divorcio no es necesario para llegar a ser mujer autosuficiente. El divorcio es un proceso en el que todos salen heridos. Si es posible evitarlo y mejorar la relación existente, es aun mucho mejor ya que se logra un crecimiento en pareja y pasamos a la siguiente etapa de nuestra vida con una relación más estrecha y enriquecida. Pero para que esto se dé, se requiere la apertura y la voluntad sincera de todos involucrados.

Es importante reconocer que la vida es como es y no como debería ser. A pesar de la diferencia de vidas de Mary y Lupita, ambas historias nos muestran que la vida muchas veces cambia de la manera menos esperada y deseada. 

Nuestro papel no es controlar la vida, sino dedicar tiempo a cultivar y crecer en cada uno de nuestros cuatro aspectos (físico, emocional, intelectual y espiritual), para vivir de manera exitosa y con paz interior no sólo estas transiciones, sino toda nuestra vida.

Nuestra vida es un proceso que toma tiempo. Pero es precisamente de eso de lo que se forma la vida. Dediquemos nuestro tiempo a lo que más nos importa y amamos. Como dice el cantautor Facundo Cabral, el que hace lo que ama está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar.

 
 

Por favor dirige cualquier pregunta relacionada con este artículo a delia.zarate@totallydelia.com

 

back to top

COPYRIGHT 2008
La Voz, Cultura y noticias hispanas del Valle de Hudson

 

Comments

Sorry, there are no comments at this time.