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Opinión

Reforma inmigratoria y las elecciones

November 2006
Ahora que se acercan las elecciones, muchos de mis
clientes me preguntan qué pasó con el tema de la
reforma a las leyes de inmigración. Les digo que es
lo mismo que pasa cada dos años: los Republicanos
y Demócratas usan el tema de la inmigración para
organizar sus respectivas bases a favor o en contra
de los inmigrantes. Vi esto pasar cada dos años desde
que empecé a hacer lobby en defensa de la reforma
inmigratoria el 1 de mayo de 2000. Una vez que pasan
las elecciones, ambos partidos se alejan de la reforma
y los inmigrantes indocumentados porque no es una
cuestión popular entre los votantes.
Todavía tengo algo de esperanza de que
la reforma inmigratoria será posible, principalmente
porque tenemos un presidente que ha
querido abordar los problemas del sistema de
inmigración desde comienzos de 2001. Muchos
líderes políticos de ambos partidos no quieren
centrarse en este hecho positivo porque no les
conviene para su agenda política. Personalmente
no confío en la mayoría de estos políticos
cuando se trata de mejora de la inmigración
porque ellos saben que los inmigrantes no votan
y que tienen miedo de pedirles a sus amigos
y familiares que los ayuden a persuadir a sus
representantes locales.

Aunque no confío en los Congresistas, espero
que podamos tener la reforma inmigratoria
y la legalización antes del fin de 2007.
Quizás hasta tengamos suerte y el proyecto
de los Senadores sea aprobado por la Cámara
de Representantes después de las elecciones
—así como el LIFE Act se convirtió en ley
durante la sesión de funcionarios no reelegidos
que estaban a punto de terminar su periodo en
diciembre de 2000.

Uno de los principales problemas que tendrá
cualquier proyecto de reforma inmigratoria
ahora y en el futuro es que algunos congresistas
conservadores seguirán relacionando los
problemas del sistema de inmigración con el
terrorismo y el problema de seguridad nacional,
como lo han hecho ya con el objetivo de crear
un muro a lo largo de la frontera.

Lo que los inmigrantes indocumentados y sus
aliados necesitan comprender es que la reforma
inmigratoria sólo se logrará si se concentran
en organizarse seriamente y si trabajan duro
en persuadir a sus representantes locales para
que aprueben este año una reforma inmigratoria
completa. Tenemos que dejar de pensar que
la reforma inmigratoria va a pasar por casualidad
y darnos cuenta que debemos urgir a
nuestra familia, amigos, líderes religiosos
y sindicales, y a representantes comunitarios
a que se reúnan con el Representante
local. ¡Es un proceso muy simple que
muy pocas personas utilizan en su propio
beneficio! No tenemos que preocuparnos en
convencer a todo el Congreso, solamente a
los Representantes locales como Sue Kelly,
John Sweeney, Michael McNulty, Maurice
Hinchey y John McHugh. Ya tenemos un muy
buen proyecto de ley aprobado por el Senado,
el Proyecto de Reforma Inmigratoria Amplia
2006, que ayudará a la mayoría de los inmigrantes
indocumentados y ayudará a futuros
inmigrantes a entrar de manera legal al país. El
presidente dice que está dispuesto a firmar para
que este proyecto se haga ley.

Superar los obstáculos

Una de mis más grandes preocupaciones es
que hay algunas personas en ambos partidos
que no quieren una reforma inmigratoria y que
tratan de convencer a los defensores de los
inmigrantes para que no apoyen el proyecto del
Senado y que una vez más se empiece de cero
para crear un proyecto “perfecto”. Estos que
se hacen llamar amigos de los inmigrantes han
utilizado esta táctica para retrasar la aprobación
de la ley desde que me uní a la lucha por la
reforma en el año 2000. Cuando trabajé con
la Coalición Nacional para la Dignidad y la
Amnistía de los Inmigrantes Indocumentados
para crear un proyecto de reforma inmigratoria,
la FREEDOM Act, estas personas sólo ofrecían
quejas y críticas. Antes no trabajaron para crear
un proyecto y no trabajarán ahora para crear
uno. Mi otra preocupación es que mientras
estas personas pierden el tiempo buscando el
“proyecto perfecto”, los grupos anti-inmigrantes
siguen aprobando proyectos que sólo dañan a
la población inmigrante documentada e indocumentada.

Es hora que
la comunidad inmigrante defienda sus
derechos como hicieron los afro-americanos
en los sesenta. Si 12 millones de inmigrantes
y sus comunidades no pueden realizar un
cambio, es que no lo quieren de verdad y
deberán vivir con las consecuencias. Estoy
cansado de recibir llamados por personas que
serán deportadas porque son indocumentadas,
especialmente porque hemos permitido que
desaparecieran las acciones y los recursos
legales que los protegían. Debemos forzar a los
Congresistas a que dejen de usar la inmigración
y los derechos de los inmigrantes como llamado
de reunión política durante las elecciones cada
dos años, y debemos apremiar a los grupos
de interés especial en la iglesia, sindicatos,
pequeñas y grandes empresas, y a los grupos
comunitarios para que realicen un cambio
positivo ahora. ■


* Robert Fuchs, Esq. fue Director Asistente de Legislaciónde la Coalición Nacional para la Dignidad y la Amnistía
de los Inmigrantes Indocumentados hasta recién. Diseñó
la propuesta legislativa sobre reforma inmigratoria en
2001 que después fue adoptada en parte por la oficina del
Senador McCain. El licenciado Fuchs trabaja con temas
de inmigración e inmigrantes desde marzo de 1987, en
Middletown, NY, Tel. (845) 342 8885
**Traducción de Mariel Fiori




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