heroina en el valle de hudson
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Vida saludable

La subida de la heroína en el Valle de Hudson

Por Aisha King
June 2016
Cuando tenía nueve años de edad, un amigo de la clase de hebreo le ofreció marihuana a Gabriel. No aceptó la oferta, pero apenas dos años más tarde, cuando sólo tenía once años, empezó a tomar alcohol. Para Gabriel, ese fue el primer paso a un camino oscuro. A los dieciséis años empezó a probar drogas, y en tan solo dos años se sumergió en un mundo lleno de alcohol, marihuana, heroína, además de una variedad de drogas duras. En la universidad pasó cada fin de semana en estado de confusión, y perdió días como resultado de la intoxicación. Finalmente fue diagnosticado con depresión.
 
¿Y lo más alarmante? Sus padres no sabían nada del abuso de drogas. Ni siquiera sabían que su hijo estaba en problemas. Su mamá se enteró cuando Gabriel, a los veinte años de edad, decidió recobrar la sobriedad. Dejó la universidad por tres meses, construyó un sistema de apoyo con centro en su familia, y paró de tomar y usar. Gabriel ha estado sobrio por tres años. Medita con frecuencia y trabaja para una organización ‘de la granja a la mesa’.  Planea asistir a la universidad para estudiar diseño gráfico. 
Pero el camino a la recuperación nunca es fácil. Pasó un año entero antes de que Gabriel pudiera sentir su mente despejada. Aún hoy tiene que estar siempre vigilante – no va a bares, no toma ni una cerveza. Muchos de los adolescentes que se vuelven adictos a la heroína no son tan afortunados como Gabriel. Una persona muere de sobredosis cada treinta minutos en Los Estados Unidos.

La heroína en hispanos

Según un informe de 2012 del Partnership for Drug-Free Kids, más de la mitad (54%) de los adolescentes hispanos había usado al menos un droga ilegal el año anterior.  En la investigación, casi dos tercios de los adolescentes hispanos dicen que les ofrecieron drogas ilegales al menos una vez, y a más del 42% de ellos se las ofrecieron en su propia escuela.  De 2010 a 2012, el porcentaje de adolescentes hispanos que abusaron de medicamentos recetados al menos una vez creció del 17% al 30%, un alza muy preocupante. 

No se sabe cómo ocurrió esta subida, pero la investigación también descubrió que los padres hispanos son más tolerante que otros padres al uso de drogas en general, y que reportan dificultades en imponer reglas sobre el use de drogas. Esto puede ser una indicación de las dificultades con las que a menudo se enfrentan los hispanos en los Estados Unidos.  Por ejemplo, muchos de los adolescentes hispanos crecen en familias en las cuales sus padres tienen que estar trabajando mucho, y recurren a las calles para sentirse parte de un grupo. Los padres entonces pueden sentirse sin esperanza de animar a sus hijos a dejar de usar drogas, o no empezar. Pero hay siempre esperanza. El primero paso es estar informado sobre los riesgos y datos de la drogadicción, y sobre recursos y cómo prevenir el abuso antes de que pueda empezar.

Los datos

Los opiatos son un tipo de medicina a menudo usados para reducir dolor.  Funcionan al bajar el número de señales de dolor que tu cuerpo manda al cerebro, así cambian cómo tu cerebro responde al dolor. El sistema de ‘recompensa’ en tu cerebro está activado, y todo se siente bien. Los drogadictos que usan opiatos sienten una explosión de euforia acompañado por boca seca, piel caliente, pesadez en las extremidades, y funcionamiento mental confuso. Los doctores suelen prescribir opiatos para aliviar el dolor (tras una cirugía por ejemplo) y no suelen ser peligrosos si son usados correctamente. Sin embargo, es muy común que la gente que abusa de los opiatos se vuelva adicta. La heroína es lo mismo que los opiatos de prescripción médica, sólo en forma diferente. Es una droga ilegal de la calle que es muy adictiva.

La adicción es una enfermedad que afecta a tu cerebro y tu comportamiento. Al principio, a menudo, tienes control de tu elección de empezar a usar drogas. Sin embargo, con el uso continuo, el efecto placentero de la droga da ganas de seguir usándola. Con el tiempo, el consumo repetitivo de drogas cambia el funcionamiento de tu cerebro y tienes la necesidad de usar la droga.

¿Cuáles son los riesgos? 

Hay muchos riesgos de la adicción a opiatos. El primer riesgo es la sobredosis, que ocurre cuando una persona toma más de la cantidad normal o ‘recomendada’ de una droga. Porque los opiatos son supresores, el peligro de sobredosis típicamente supone la represión del sistema respiratorio. Eso puede afectar a la cantidad de oxígeno que llega al cerebro y causar una condición que se llama hipoxia.  La hipoxia tiene consecuencias psicológicas y neurológicas a corto y largo plazo. En casos serios puede provocar daño cerebral o un coma. Otro riesgo de la adicción a largo plazo es la tolerancia. Cuando una persona desarrolla tolerancia, necesita más y más de una droga para lograr la misma intensidad de efecto. Esto es problemático porque con cantidades más altas de la droga, hay más peligro de sobredosis.

El  problema acá

La sobredosis es la causa principal de muerte accidental en el condado Dutchess – excediendo el número de muertes por accidentes de tráfico. Entre 2010 y 2014, 279 residentes del condado de Dutchess murieron de sobredosis de heroína. Las muertos por sobredosis de heroína en los Estados Unidos se han cuadruplicado desde 2002 y el uso de la droga ha subido 63%, según un informe reciente del Center for Disease Control (Centro para el control de enfermedades). Aunque Nueva York tiene un nuevo programa (el Prescription Monitoring Program) para monitorizar la prescripción de “substancias controladas” como opiatos, el use de heroína está subiendo. En el condado Dutchess, la heroína es disponible y barata.

¿Quién usa la heroína?

Estereotípicamente, la heroína ha sido la droga de los marginados de la sociedad, como las personas sin hogar. Sin embargo, la heroína se está volviendo una droga para adolescentes y adultos jóvenes, en particular en los suburbios y pueblos pequeños. Los de edades 18 a 25 tienen el riesgo más alto. La edad promedio de personas con problemas causados por la heroína es más joven que nunca. Por eso, los expertos preguntaron a los estudiantes en preparatorias locales sobre su experiencia con las drogas y la adicción. 

Como en el caso de Gabriel, la drogadicción casi nunca empieza con la heroína.  Los orígenes del problema se vuelven más claro con las respuestas de los  estudiantes de la preparatoria.  No piensan que el alcohol, la marihuana, o el uso de medicamento con receta tengan efectos dañinos. Así, estas drogas pueden servir como drogas de entradas.

¿Qué podemos hacer?

Ahora que el problema ha sido reconocido, los expertos y residentes de Dutchess (y otros condados vecinos) tratan de elaborar un plan para ayudar a la situación y las personas que sufren de drogadicción.  El primero paso es reconocer que la adicción es una enfermedad compleja del cerebro, y que no es una elección. Por eso, no puede haber culpa o condena en el tratamiento de la adicción, sólo compasión. La recuperación sí es una elección, y sólo es posible con el apoyo y comprensión de familia, amigos y comunidad. Por eso, según oficial de policía Holder, “nuestra meta no es detener a la gente”. Hay opciones que no son la cárcel, para la gente con problemas de drogadicción y salud mental.
Hay dos partes fundamentales a cualquiera estrategia: prevención y tratamiento.

 Para padres y miembros de la comunidad, lo más importante es hablar con tus hijos y los jóvenes que conoces. Los adolescentes deben reconocer el peligro del abuso de los medicamentos recetados y de las drogas ilegales. Si los adolescentes están a oscuras sobre los riesgos de las drogas, sus efectos y los efectos que tienen en la comunidad, no hay esperanza de ayudarles y parar el ciclo de drogadicción.

Si conoces a alguien que lucha con la adicción

Lo más importante es que la ames. Hay que avisarle que estás disponible si necesita cualquier ayuda, o simplemente cariño. La heroína no es una droga social, es un depresor. La oportunidad de un una vida mejor es lo que va a marcar la diferencia. El apoyo de familia y amigos es esencial a la recuperación de la adicción. Puedes ayudar a un ser querido buscando centros para tratamiento y pensando en un plan. Es necesario ofrecer apoyo y dar ánimo, pero no tratar de ejercer presión. La recuperación tiene que ser una elección.

Recursos

Dutchess County:
Línea de ayuda, habla o sms: (845) 485-9700
Llamada gratuita: (877) 485-9700
 
TTY: 1-800-487-4889
Encontrar un centro de tratamiento de drogas: 1-877-846-7369
 
Orange County:
Condado Orange Departamento de Salud Mental, Oficina de abuso de drogas: 845-291-2608 
Consejo de abuso de drogas y alcohol del condado Orange: 845-294-9000
Departamento de Salud Mental: 845-291-2600
 
Ulster County:
Servicios de drogadicción para adolescentes: 845-331-1448
The Bridge Back of Kingston Hospital: (845) 943-6091
Asociación de Salud Mental en el condado Orange, inc.
            845) 339-9090
            http://www.mhainulster.com/
 
Columbia-Greene Counties:
Asociación de Salud Mental en los condados de Columbia-Greene, inc.
http://www.mhacg.org/
            (518) 828-4619
Twin County Recovery Services Inc.:
http://www.twincountyrecoveryservices.org/
(518) 943-2036
 
 
Más información
Información sobre la prevención de sobredosis: www.health.ny.gov/overdose
Red de información de salud de SAMHSA: 1-877-726-4727 (inglés y español)
Centro para el tratamiento de drogadicción:
240-276-1660
www.samhsa.gov
Oficina del Alcoholismo y la Drogadicción del estado de Nueva York:
www.oasas.ny.gov/StopRxMisuse/odprevention.cfm
www.oasas.ny.gov
518-473-3460
 

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