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Usos y costumbres

Relato de un desconocido del futuro

Entrevista a Rodrigo Díaz de Vivar, Parte II 

Por Allan C. Edmands
September 2015
Me llamo Rodrigo Díaz de Vivar, y tengo 51 años. Soy el virrey de Valencia, en nombre de Alfonso VI, rey de León (por otro nombre Alfonso I, rey de Castilla). Esto es el segundo año de mi virreinado aquí, el trigésimo año del reinado del Alfonso en León, su vegésimo tercero en Castilla. Estoy dictándole este relato sobre un encuentro increíble a mi escribiente oficial, que se llama Marco, un monje de la orden cartujana. Él me aseguró que escribe cada palabra fielmente, y sabe que después voy a leer lo que escribe.

Aquí la segunda parte de mi encuentro con un desconocido del futuro:

Continuamos nuestra entrevista varias horas más. No era fácil: El «español» del desconocido era una degradación de nuestra lengua hermosa: latina hispánica, la mejor floración de la lengua romana antigua, con sus copiosos préstamos brillantes del árabe culto. Nuestro latín es tanto mejor que el latín descuidado y feo que los franceses hablan, por ejemplo. Pero mi tataranieto y yo nos comprendíamos, con dificultad. Lo siguiente es un ejemplo de las diferencias de los dos idiomas, nuestra latina hispánica a la izquierda y su español a la derecha. El ejemplo es de una jarcha romántica, que expresa un deseo vehemente del amante ausente y que ahora es muy popular aquí.

 

Vayse meu corachón de mib.

Ya Rab, ¿si me tornarád?

¡Tan mal meu doler li-l-habib!

Enfermo yed, ¿cuánd sanarád?

 

Mi corazón se me va de mí.

Oh Dios, ¿acaso se me tornará?

¡Tan fuerte mi dolor por el amado!

Enfermo está, ¿cuándo sanará?

El desconocido me dio una lista de las 29 generaciones entre yo y él, que es ahora un apéndice a este documento. Ha escrito en una cosa que llamó «papel», que es más liso y flexible que nuestro pergamino. Me explicó que su profesora le amonestó contra usar papel más elegante. Marco me amonestó contra leer esta lista; dijo que sería poco aconsejable que un cristiano supiera la fecha de su muerte. Sin embargo, me narró algunas porciones. ¡Me asombré! ¡Tales nombres como «Massachusetts» y «Oklahoma»! ¡Y «la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos»! ¿Qué puede ser esa? Tengo mucho miedo de «la Segunda Guerra Mundial»; me suena al Apocalipsis, pero mi tataranieto y su profesora viven después de ese evento. Es estupendo saber sobre los próximos nueve siglos.

Una postdata de Marco: Un año ha pasado desde la visita del desconocido extraño. Su Excelencia, Don Rodrigo, no va a leer esta postdata. Él y su esposa bella, Doña Jimena, están ocupadísimos en la guerra contra los almorávides. Deseo contar el resto de la historia. El desconocido y yo nos reunimos secretamente varias veces durante su visita. Me dio algunas lecciones de su idioma, el español. Dijo que el mejor método para aprender algo es enseñárselo a otra persona. Me dejó muchos papeles —¡ese papel estupendo!—para ayudarme a estudiar. Me pidió traducirle este documento del latín hispánico al español, y dejárselo en un tarro de barro. (¡Él sabía que a todos los monjes nos encanta copiar, traducir y dejar!) Estuvimos de acuerdo sobre el escondrijo. Dijo que recobraría el documento nueve siglos después. 

Una segunda postdata de Alán: Estimada profesora, muchas gracias por prestarme la máquina del tiempo. Para esta composición elegí a Don Rodrigo porque era español, pero usé la máquina con frecuencia este fin de semana para visitar a varios otros antepasados. ¿Sabe Ud. que es necesario decir palabras mágicas con los viajes de tiempo: «¡Estoy yendo!» al embarcarse, «¡Está pudiendo!» durante el viaje y «¡Estoy viniendo!» cuando uno vuelve? Sabía que hay un buen uso por esas expresiones. En todo caso, no tuve tiempo para escribir la composición. Lo siento. Sin embargo, una vez durante el fin de semana, puse la máquina a la fecha de hoy—domingo, veintitrés de agosto de 2015—pero con las coordinadas geográficas de Valencia, España. ¡Qué modo de transporte barato y cómodo! ¡No hay demoras o paradas superfluas! ¡Tampoco hay jetlag! Allá (en nuestro escondrijo) pude recobrar la composición que Marco me preparó y dejó en el tarro de barro. Espero que no haya cometido muchos errores. Si usted me presta la máquina otra vez la semana que viene, puedo volver a Valencia en 1096 y al monje diligente informarle de su nota.


Apéndice: De Don Rodrigo a Alán

Don Rodrigo Díaz de Vivar (nació en 1044 in Burgos, murió en 1099 en Valencia)—apodado «el Campeador» entre los cristianos y «el Cid» entre los moros—es un antepasado remoto de Allan Edmands (cuyo apodo es «Alán» en la clase de español de la profesora Melanie Nicholson [cuyo apodo es «Milanesa»]), en 29 pasos (cada paso como una generación). ¿Cómo tiene Alán tal información genealógica? Es de su abuela y varias primas. Los antepasados documentados incluyen reyes, aristócratas, unos santos, varios asesinos, piratas y otros malvados (número 10 en la lista siguiente, por ejemplo)—y, por supuesto, muchos plebeyos. De todas formas, en 1074 Rodrigo se casó con Jimena Díaz de Oviedo (1054–1115); su hija era:

1.      Doña Cristina Rodríguez Díaz de Vivar (por otro nombre Elvira), nació en 1075 y se casó con Don Ramiro Sánchez de Monzón (1070–1116); su hijo era:

2.      García Ramírez de Navarra (murió en 1150 en Lorca), rey de Navarra (1134–1150), cuyo apodo era «el Restaurador» porque restauró la independencia de Navarra después de 58 años de unión con Aragón. Él se casó (entre 1130 y 1134) con Doña Margarita de Águila, que mostraba parcialidad hacia sus parientes franceses y se decía que tenía muchos amantes. La hija de García (probablemente) y Margarita era:

3.      Doña Blanca Garcés de Navarra (Pamplona 1133 –1156), la bisnieta de nuestro Rodrigo, se casó en 1151 con Sancho III de Castilla, llamado «el Deseado», 1134 –Toledo 1158, (su tatarabuelo era el justo castigo de Rodrigo, Alfonso VI , rey de León y Castilla), rey de Castilla (1157–1158); un hijo de Blanca y Sancho fue:

4.      Alfonso VIII de Borgoña, él de Las Navas o el Noble (Soria 1155– Ávila 1214), rey de Castilla (1158–1214), conquistó Cuenca en 1177, derrotado por los moros del Imperio Almohade en la batalla de Alarcos en 1195, derrotó a los moros en la batalla de las Navas de Tolosa en 1212; se casó en 1170 (cuando tenía 12 años) en Burgos con Doña Leonor de Plantagenet (por otro nombre Leonor de Inglaterra), que tenía 8 años (Domfront, Normandía 1161– Burgos 1214); una hija de Alfonso y Leonor fue:

5.      Doña Blanca de Castilla, por otro nombre Blanca de Borgoña (Palencia 1188–Maubuisson, Francia 1252), se casó en 1200 en Portmort, Francia, con Luis VIII el León, Paris 1187 – Auvernia, Francia 1226, por disentería durante su tonta Cruzada Albigense contra la herejía cátara, rey de Francia (1223–1226); un hijo de Blanca y Luis fue:

6.      Roberto I de Artois «el Bueno» (1216–1250, Egipto durante la tonta Séptima Cruzada), conde de Artois, se casó en 1237 en Compiègne, Francia, con Matilde de Brabante (1224–1288); una hija de Roberto y Matilde era:

7.      Blanca de Artois (1248–1302), se casó en 1276 en Paris con Edmundo de Inglaterra (Londres 1245–1296 Bayona, Francia), conde de Láncaster, llamado «Crouchback» (el de la «Cruz a la espalda»), que era descendiente de Ramiro I, rey de Aragón (que nuestro Rodrigo derrotó en 1063 en la batalla de Graus) y de Ramón Berenguer II, conde de Barcelona (que rechazó la oferta de servicio de Rodrigo y que después, en 1090, fue prendido por Rodrigo); un hijo de Blanca y Edmundo fue:

8.      Enrique de Láncaster (1281–1345), tomó parte en el derrumbamiento del rey Eduardo II de Inglaterra en 1326, se casó en 1297 con Maud de Chaworth (1282–1322); una hija de Enrique y Maud era:

9.      Leonor de Láncaster, por otro nombre Eleanor Plantagenet (1315–1372), se casó en 1344 con Richard FitzAlan de Arundel (1306–1376); su hijo era:

10. John FitzAlan de Arundel (nació en 1348, murió en 1379, ahogado en un naufragio después de una expedición naval contra los franceses y después de un ataque brutal contra un convento donde sus marinos violaron a las monjas), se casó en 1358 con Eleanor Maltravers de Arundel (1345–1405); una hija de John y Eleanor era:

11. Joan FitzAlan de Arundel (1360–1404); se casó con William de Echyngham; su hija era:

12. Joan Echyngham; se casó con John Baynton; su hijo era:

13. Henry Baynton; su hija era:

14. Joan Baynton; se casó con Thomas Prowse; su hija era:

15. Mary Prowse; se casó con John Gye; su hijo era:

16. Robert Gye; se casó con Grace Dowrish; su hija era:

17. Mary Gye; se casó con Reverend John Maverick; su hijo era:

18. Moses Maverick (Huish, Devon, Inglaterra 1611- Marblehead, Massachusetts 1686), viajó con «la Gran Migración» de disidentes religiosos de Inglaterra a Nueva Inglaterra, se casó en 1633 con Remember Allerton (n. en Leiden, Holanda 1614, llegó a Plymouth con sus padres en 1620 en el barco Mayflower, murió en 1652 en Marblehead); una hija de Moses y Remember era:

19. Rebecca Maverick (Marblehead 1639 –Lynn, Massachusetts 1659); se casó en 1658 con John Hawks (Charlestown, Massachusetts 1633– Lynn 1694); su hijo era:

20. Moses Hawks (Lynn 1659  –Lynn 1709); se casó en 1698 con Margaret Cogswell (Ipswich, Massachusetts 1675 – Lynn 1748); su hijo era:

21. Moses Hawks (n. 1689), se casó con Susannah Hitchings; su hija era:

22. Mary Hawks (n. 1732 en Lynn, Massachusetts), se casó en 1756 con Thomas Mansfield (1736 – Lynn 1790), que fue soldado en la Guerra contra los franceses y los indios (también llamada la Guerra de los Siete Años) y en la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos; una hija de Mary y Thomas era:

23. Margaret Mansfield (Lynn 1763 –Lynn 1812), se casó en 1786 con Benjamin Wilson (Danvers, Massachusetts 1767  –Saugus, Massachusetts 1843); su hijo era:

24. Daniel Wilson (Lynn 1788 –Saugus 1843); se casó en 1807 con Nancy Fisk (Killingly, Connecticut 1785 – Saugus1861); su hija era:

25. Margaret M. Wilson (Reading, Massachusetts 1811 –Saugus 1879); se casó en 1834 con Artemas Edmands (Saugus 1813 –Saugus 1896); su hijo era:

26. Artemas Seymour Edmands (Saugus 1837 –Saugus 1920); se casó en 1873 con Ella Josephine Mansfield (Boston, Massachusetts 1849 –Saugus1923); su hijo era:

27. Ernest Carl Edmands (Saugus 1884 –Andover, Massachusetts 1928); se casó en 1908 con Mary Caroline Findley (Andover 1887 –Andover 1970), quien investigó el árbol genealógico; su hijo era:

28. Allan Christie Edmands (Saugus 1911 –1945, en la Segunda Guerra Mundial cerca de Japón); se casó en 1937 con Mary Anna Hawes (Henryetta, Oklahoma 1917 –Centralia, Washington 1992), cuya madre nació en Alemania y cuyo padre peleó contra España; el hijo de Allan y Mary es:

29. Allan Christie Edmands (n. 1942 en Centralia, Washington), cuyo apodo es «Alán» y estudia español.

 

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