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Ahora sí, de eso sí se habla

Retiros de sanación para mujeres y hombres que sufren tras el aborto

Por Sonsoles López
June 2014
 55 millones de abortos se han producido en Estados Unidos desde 1973, año en que se legalizara en el país. Debido al entumecimiento emocional y secreto que frecuentemente rodea esta experiencia, es posible que emociones conflictivas tanto durante, como después, del aborto, permanezcan sin resolver y estos sentimientos que parecían enterrados puedan salir a la superficie más tarde. Desde El Viñedo de Raquel, el ministerio mundial más grande para la recuperación después de un aborto, se vienen ofreciendo retiros para mujeres y hombres que sufren tras el aborto, y ya han pasado por ellos más de 200.000 personas desde su fundación. Desde el año 2008 se ofrecen también en español en Nueva York y Nueva Jersey. Una mujer y un matrimonio dan testimonio de su paso por ellos.


En enero de 1992, estando en su primer curso en una universidad estadounidense, la puertorriqueña Gaby* se quedó embarazada de su novio, un muchacho con quien había empezado a salir. “No quiero hijos”, dijo él. Con 18 años, sin apoyo y apenas medios, con un miedo tremendo de defraudar a sus padres y sin pensar en las consecuencias Gaby llamó a la universidad, donde le indicaron dónde ir, “Mi novio me llevó al lugar. Durante años ni me acordaba en dónde fue, pero me quedé con el recibo y lo llevaba siempre conmigo en la cartera”, recuerda.

Casi 15 años más tarde, ya habiendo dejado atrás esa relación que quedó afectada por aquél acontecimiento, Gaby empezó a trabajar en una agencia de servicios sociales. Allí fue donde una amiga terapeuta le habló de El Viñedo de Raquel, unos retiros de fin de semana de sanación para mujeres que sufren tras el aborto.

A Alfonso, un taxista ecuatoriano de 38 años y padre de cuatro hijos, que lleva en Estados Unidos desde los 17, fue una hermana religiosa quien le recomendó, a él y a su esposa Marcia, también ecuatoriana, a participar en un retiro de El Viñedo de Raquel. Fue a raíz de una conversación que tuvieron en el coche “Me detuve” cuenta Alfonso “y me vi incapaz de seguir conduciendo”. Con lágrimas en los ojos, Alfonso le contó a la hermana su experiencia de aborto. “Mi esposa se enojó por haber contado nuestro secreto”. Pero él llamó al número de Cristina Martínez, de El Viñedo de Raquel, y de quien habla con muchísimo agradecimiento por todo lo que les ha ayudado.

A pesar de las reticencias iniciales de su esposa y de las trabas para llegar al lugar del retiro: la lluvia torrencial de aquél día; el hecho de que Marcia se olvidara los pañales de su tercer hijo, por lo que Alfonso se volvió a por ellos; el accidente que tuvieron al chocárseles otro coche… al comprobar que era seguro, su esposa se tranquilizó. “Luego le mandé un mensaje desde casa” cuenta Alfonso “asegurándole que los niños estaban bien. Sabía que Dios tenía algo grande”.

De la misma forma, Gaby, acompañada por su esposo durante todo el retiro, quien le ayudó muchísimo, también se sintió muy a gusto. “Muchas mujeres del equipo habían pasado la experiencia”, explica Gaby, “me ayudaron y me hicieron sentir que estaba en un lugar seguro. Fue la primera vez que yo hablé de la situación y de ese secreto que llevaba en mi corazón”.

Un camino hacia la sanación interior

Tanto los retiros de fin de semana del Viñedo de Raquel, ofrecidos durante todo el año en diferentes lugares de los Estados Unidos y Canadá, así como en otros 25 países, como los ofrecidos por Retiros de Misericordia en el Bronx, ofrecen un ambiente de apoyo y confidencialidad donde las mujeres y los hombres pueden expresar, liberar y reconciliar sus dolorosas emociones después del aborto y empezar el proceso de restauración, renovación y cura. 

Según la Dra. Theresa Burke, fundadora del Viñedo de Raquel, ministerio sin ánimo de lucro sostenido económicamente por contribuciones privadas, donaciones individuales y la asistencia de Sacerdotes por la Vida (asociación de sacerdotes católicos), muchas mujeres y hombres demoran en conseguir ayuda hasta por lo menos 20 años después de haber tenido un aborto, y por eso viven muchísimos años sufriendo en confusión y en silencio. Por eso es muy posible que sentimientos que parecían enterrados salgan más tarde.

“Muchas personas no toman en cuenta que cuando muere un ser querido siempre se pasa por un proceso de luto. En cambio, cuando hay un aborto, el hombre y la mujer no tienen la oportunidad de hacer ese luto. Se lleva en secreto”, afirma Gaby, quién había sufrido pesadillas y flashbacks. “La llaga no sana y hay que pasar por el proceso para recuperarse”. Para ella, el retiro significó “sembrar una semilla y sentir que me merecía algo positivo en la vida.”

Desde su fundación en 1994, matrimonios, madres, padres, abuelos y hasta hermanos, al igual que personas que hayan estado envueltas en la industria del aborto, han venido al Viñedo de Raquel, en busca de paz y sanación interior.  “Es una terapia del alma”, dice la Dra. Burke, “que combina la sanación psicológica y espiritual por medio de un proceso único y creativo que brinda esperanza, libertad y paz.”

El nombre de Raquel se refiere a la figura del antiguo testamento que aparece en el Libro de Jeremías (31:15-17). A su vez, y como las uvas en el viñedo, lugar donde crecen, se les cuida, se les levanta y se les limpia para que den mejor fruto, y donde se hace el vino dulce, el fin de semana supone mucho trabajo pero también da un fruto abundante.

 “Mi esposa vino transformada, completamente nueva”, recuerda Alfonso. Marcia, quien tenía ya un hijo de un año de una relación anterior cuando conoció a su esposo, asegura que al quedarse encinta de nuevo optó por el aborto porque “pensé que [Alfonso] me dejaría y tendría que pasar de nuevo por lo mismo”, hecho que le supuso un “vacío muy grande” que la llevó a tomar y fumar para refugiarse de su dolor, incluso cayeron en un desorden sexual en el que al otro no se le ve valor como persona. “Yo no quería que abortara porque yo quería una familia”, pero “buscamos dinero donde no lo había y la acompañé a la clínica”, añade Alfonso “así que cada vez que se quedaba embarazada nos íbamos dañando más y más”.

En el retiro del Viñedo de Raquel, Marcia, quien hoy en día se dedica completamente a su esposo e hijos, encontró “muchas respuestas a lo que buscaba”. Es por ello que al regresar animó a su esposo a asistir a uno: “Es un regalo para ti también. Tienes que ir a sanar”, le dijo. Alfonso tuvo que esperar dos meses para poder vivir su retiro (en español) en Long Island en el año 2009. “A mí me dolía saber que, aunque la concepción no estuvo en mi ser, yo había sido papá.”

Un camino de paz y esperanza

Alfonso guarda un recuerdo muy bonito de ese lugar “tan hermoso donde las palabras y la confianza que me dieron fueron tan grandes” que fue abriendo su corazón: su infancia en el seno de una familia de campo numerosa y pobre de siete hermanos, el cariño de sus padres, los traumas en la escuela, y los abusos sexuales que sufrió a los ocho años de edad que desencadenaron en su posterior adicción al sexo, los abortos, “el primero, el segundo, el tercero...” cuenta Alfonso, “fue una cirugía a corazón abierto”. Y añade, “el sacerdote me escuchaba con amor, me limpiaba las lágrimas que yo derramaba. Aprendí a ver que papá Dios permitió todo en mi corazón porque yo podía pasar por eso”, concluye Alfonso, quien hoy en día anima a todas las mujeres embarazadas a tener a sus bebés y manifiesta que aunque “no somos perfectos” experimenta paz en su matrimonio.

Él se sabe muy “agradecido con Dios: Me ha dado una esposa fuerte, una familia, un lugar pequeñito... pero con tanto amor. Cuando llego a casa y veo a mis niños, la sonrisa de mi niña de nueve meses, me siento tan bendecido”

Para Gaby, consejera y terapeuta, esposa y madre de tres niños, quién, al año de vivir su retiro empezó a colaborar con el Viñedo de Raquel, “La oportunidad de poder ayudar a otras personas es una bendición”.

CONTACTO:

Más información acerca de los próximos retiros, absolutamente confidenciales, en español en NY y NJ:

Retiros de El Viñedo de Raquel

-Long Island/Huntington, New York

Fechas: del viernes, 10 de octubre al domingo, 12 de octubre de 2014.

Lugar: Seminary of the Immaculate Conception, 441 West Neck Road
Huntington, NY 11743. Sra. Donna Crean: (631) -258-5062. Correo electrónico: donnacrean@optonline.net Sr. Alfonso: (917) -204-0651

-Metuchen, NJ 


Lugar: Diocese of Metuchen/Archdiocese of Newark

Sra. Carmen: (908) -303-8150   cdiaz@ccdom.org

Página web: www.elvinedoderaquel.org

Retiros de Misericordia, Bronx, NY (mujeres)

Padre Jorge Randle: (718) 665-5533, jorgerandle@ive.org

Rossy Orozco: (646) 919-8059, orozco_rossy@yahoo.com

Jesusita Rivera: (914) 562-4195 (Yonkers)

 

*Se ha cambiado el nombre para proteger la privacidad de la entrevistada.

* Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente de los entrevistados y no representan necesariamente a las de la Revista La Voz. La Voz sólo pretende señalar recursos en español que puedan resultar de interés a la comunidad hispana en el Valle de Hudson.




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