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Familia hispana de Poughkeepsie. Foto de Felipe Santos
Familia hispana de Poughkeepsie. Foto de Felipe Santos

Usos y costumbres

Identidad latina ¿o hispana?

La dificultad de la identidad racial

Por Kevin P. Soto
May 2014
Con más de veinte países que forman la América Latina y España ¿cómo es posible que una palabra pueda embarcar a todo un grupo de diversas etnicidades sin ignorar las culturas e identidades de cada país?
 A partir del pasado mes de agosto, la oficina del Censo contó 53 millones de hispanos viviendo en los Estados Unidos – casi el veinte por ciento de la población. Pero eso solo son las personas que eligieron definir su etnicidad, en referencia a rasgos culturales, idioma, religión, etc.) En cambio, cuando la gente tuvo que elegir su raza, en referencia a rasgos biológicos, 18 millones entre esos 53 millones escogieron “otro”.

Lo que complica aún más las cosas es un estudio publicado por el Pew Research Center que dice que la mayoría de la gente que encaja en los términos “hispano” o “latino” está indecisa respecto al uso de estos términos y los usa indistintamente. La mayoría de la gente prefiere denominaciones que se refieren al país de origen o de sus familias en lugar de un término general.

Las palabras “latino” e “hispano” parecen sinónimos, pero existe una distinción: “hispano” se refiere a gente que vienen de países donde el español es el idioma principal; “latino” se refiere a gente de países de América Latina, incluyendo Brasil. El gobierno estadounidense empezó a usar estos términos como sinónimos para referirse a gente de México, las islas del Caribe donde se habla el español, países de Sur y Centro América y España. Porque las dos palabras son términos étnicos y no raciales, un muchacho de origen mexicano de cuarta generación que vive en los Estados Unidos puede tener los rasgos de un mexicano, pero en un censo identificaría su etnicidad como blanca si se siente distanciado de la cultura y el idioma de México –similar al caso de inmigrantes italianos e irlandeses que eventualmente se auto-designaron blancos. Según un estudio publicado por la Revista de Economía Laboral en 2011, más de un cuarto de los padres con niños de tercera generación con ascendencia mexicana no identifican a sus niños como latino. Cuando cuestiones de etnicidad se extienden a gente de razas mezcladas, los términos “latino” e “hispano” parecen menos apropiados.

La incertitud que estos términos causan revela el problema de hablar en generalidades como “latino” o “hispano”. Es más fácil afirmar una identidad cubano-americano que una identidad latina porque existe una comunidad de cubanos, pero no una comunidad de latinos. Miles Rodríguez, profesor adjunto de estudios Latinoamericanos e Ibéricos en Bard College, comenta sobre la confusión de los términos: “El problema es que ambos términos realmente abarcan muchas etnias y razas distintas, así como mezclas de etnias y razas”. La confusión persiste al confundir la nacionalidad – es decir, la relación legal entre una persona y un país. Comenta Rodríguez: “La gente a menudo se refieren a los latinos de una nacionalidad específica o fondo nacional como una sola raza o etnia, aunque es obvio que cada contexto nacional incluye a muchas personas de muy diferentes razas, etnias y mestizos”.

No hay nada verdaderamente ofensivo con las palabras “latino” o “hispano”. En cambio, hay personas que argumentan que latino constituye una etnicidad legítima basado en los problemas, como la discriminación, que los inmigrantes de países latinoamericanos compartan al vivir en los Estados Unidos, y que esto, por encima del idioma, forma una patria.

Términos de etnicidad son fundamentalmente subjetivos y dependen totalmente en cómo la gente decide etiquetarse. Al referirse a una persona como “latino” o “hispano” corre el riesgo de ignorar la manera en que esa persona ha construido su identidad a base de su raza, idioma, país de origen, y como son percibidos por otra gente. La gente de origen latinoamericano que vive en los Estados Unidos se encuentran en una posición única: diversa y homogéneo; unidos pero distintos. El profesor Rodríguez lo resume así: “La gente de cada uno de los países latinoamericanos en los EE.UU. también ha sido sometida a diversos grados de homogeneización e integración en la cultura de los EE.UU., pero eso no ha acabado con las diferentes etnias, razas, nacionalidades o culturas. Por el contrario, ha dado lugar a múltiples formas diferentes de ser estadounidense y, al mismo tiempo, mantener los antecedentes culturales, de crear nuevas formas de combinar distintas culturas”. 


LA VOZ, Cultura y noticias hispanas del Valle de Hudson

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Comentario: Para los que estén interesados en saber cómo funciona la acción ejecutiva del presidente Obama en materia de inmigración que anunció el 20 de noviembre de 2014, favor de leer la información publicada por USCIS, la agencia de inmigración federal, aquí: www.uscis.gov/es/accionmigratoria
Posted: 11/25/2014