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Licencia familiar pagada en los Estados Unidos

Por Lara Merling
July 2013
¿Qué tienen en común los Estados Unidos, Lesotho, Papua Nueva Guinea y Suazilandia? La respuesta es que estos son los únicos países del mundo que no requieren que los empleadores provean licencia familiar pagada. Después de que Australia aprobara una ley de permiso paternal/maternal en 2010 que ofrece 126 días de ausencia laboral pagada a los nuevos padres, los EE.UU. siguen siendo el único país industrializado del mundo que no ofrece tales beneficios. Los intentos de promover reformas que ofrezcan una licencia familiar pagada en este país se han visto rechazados continuamente por los conservadores con el argumento de que no son buenos para la economía.

En medio del debate sobre la Ley de Defensa del Matrimonio, el Comité Nacional Republicano emitió un comunicado declarando su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo basada en el argumento de que "la unión de un hombre y una mujer [...] es el ambiente óptimo para criar niños sanos para el futuro de América". A pesar de la lógica cuestionable detrás de esta cuestión, la pregunta sigue siendo ¿por qué, si los valores de la familia son tan importantes para ellos, el Partido Republicano se opone a las reformas que proporcionarían beneficios esenciales a los padres que se supone criarán a estos niños sanos de los que se habla? Estudios han demostrado que este tipo de reformas y leyes, que proporcionan licencias familiares pagadas, tienen un efecto positivo en la salud infantil y familiar. Algunos de los beneficios que se encontraron fueron: menor mortalidad infantil, disminución en las tasas de depresión posparto en las madres y una mayor probabilidad de que las madres amamanten a sus hijos.

En la mayoría del mundo, la licencia familiar pagada es un beneficio implícito que permite a los empleados tomarse el tiempo necesario de vacaciones pagadas con el fin de cuidar a un bebé recién nacido o un pariente cercano que se encuentre gravemente enfermo. En todos los países de América Latina la licencia familiar pagada es una realidad y ha sido así durante mucho tiempo. Los países tienen políticas diferentes, pero todos ofrecen un mínimo de 10 semanas de licencia pagada para una nueva mamá. Para los que vienen a los EE.UU. en busca de una vida mejor, la falta de dicho beneficio en este país puede traer un montón de dificultades inesperadas. Especialmente en el caso de trabajadores con salarios bajos que por lo general no tienen suficientes ahorros, y al no poder tomar días de ausencia laboral pagados para cuidar de un hijo o un familiar enfermo, la falta de una licencia familiar pagada se convierte en un gran problema.

Actualmente, en los Estados Unidos el único beneficio federal es que algunos empleados tienen derecho a 12 semanas de licencia sin sueldo a través de la Ley de Licencia Familiar y Médica (FMLA). La FMLA fue firmado en ley por Bill Clinton en 1993 y ofrece licencia protegiendo su trabajo para los empleados elegibles. Para tener derecho a la licencia familiar no remunerado se debe haber trabajado por lo menos un año para el mismo empleador, que tiene por lo menos 50 empleados. Si bien esta ley es un comienzo, deja a cerca de la mitad de todos los trabajadores al descubierto e incluso entre los cubiertos, se sigue excluyendo a los que no pueden permitirse el lujo de renunciar a su sueldo durante 12 semanas. Esta ley deja fuera a los trabajadores de bajos ingresos que no califican o no tienen los fondos para simplemente no trabajar, lo que los obliga a escoger entre poder cuidar a un familiar que lo necesita y recibir un sueldo.

Es imprescindible mencionar que algunos estados han asumido la responsabilidad de redactar la legislación que proporcionará al menos algún tipo de permiso retribuido para las familias. California y Nueva Jersey han aprobado leyes que pueden proveer por un máximo de 6 a 8 semanas de licencia familiar pagada. Ambos estados se han basado en los programas de discapacidad que ya existen, clasificando al embarazo como una "incapacidad temporal" para proporcionar los fondos necesarios para las licencias con goce de sueldo. Aunque aplaudo las iniciativas adoptadas por estos estados, creo que esta legislación no es suficiente ya que omite a una gran cantidad de trabajadores que no califican para los programas. Además, la legislación estatal no garantiza la protección del empleo para los que optan por aprovechar estos beneficios. Lo que estos estados sí han demostrado es que este tipo de programas pueden convertir la fantasía en realidad al acompañarla de la legislación correspondiente.

Más beneficios que desventajas

El principal argumento en contra de ofrecer licencias familiares pagadas a nivel federal es que sería costoso y malo para los negocios. Los países, e incluso los estados, que han adoptado estas políticas han demostrado que esto no es así. De hecho, ofrecer a los empleados la opción de tomar vacaciones pagadas hace que sea casi seguro que las personas que cuidan a un familiar enfermo o tienen un bebé volverán a trabajar después. Esto reduce la velocidad a la que los empleadores pierden trabajadores y evita los altos costos de entrenamiento de nuevos empleados. De hecho, la mayoría de los principales empleadores ya optan por ofrecer este tipo de beneficios, para asegurarse que los trabajadores altamente calificados se quedarán en sus empresas. Además, el saber que existe la opción de licencia familiar pagada en el caso de una emergencia aumenta la moral de los trabajadores y su productividad.

Muchos otros estados ya han demostrado que es posible y asequible el crear nuevos programas o ampliar los programas de desempleo para ofrecer licencias familiares pagadas por discapacidad. Con un aumento de sólo 2 centavos por hora al impuesto sobre la nómina de los empleadores, se puede proporcionar un máximo de cinco semanas de licencia paga. Esto me parece bastante asequible.

Conseguir una licencia obligatoria pagada a nivel federal es el objetivo para un futuro lejano, por ahora, al menos, podemos esperar que el estado de Nueva York adopte esta política. Nueva York ya ha redactado un proyecto de ley sobre la materia, inspirado en la legislación de California y Nueva Jersey. Esta legislación proporcionaría a los trabajadores hasta 12 semanas de licencia remunerada que se financiarían a través de pequeñas contribuciones de la nómina. El proyecto de ley será un tema de debate de este año en el Senado estatal.

Los hechos demuestran que establecer una política de licencia familiar paga afecta a temas como asegurar el bienestar familiar, reducir la desigualdad y aumentar la productividad en el trabajo. Así que, independientemente de lo que la Corte Suprema de Justicia declare sobre qué tipos de parejas pueden disfrutar de prestaciones familiares, se deben establecer políticas que definan y amplíen esos beneficios. Puesto que parece que tanto a liberales como conservadores les preocupa el bienestar de las familias, espero que el debate político se centre en cómo proteger la unidad familiar  no cómo definirla.

 *Traducción de Julieth Núñez.




LA VOZ, Cultura y noticias hispanas del Valle de Hudson

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