El flamante doctor Jonas Telson. Foto de Antonio Flores-Lobos
El flamante doctor Jonas Telson. Foto de Antonio Flores-Lobos
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Usos y costumbres

El doctor del pueblo

De Cuba con amor

Por Antonio Flores-Lobos
October 2013

Cada año un sinnúmero de pacientes explican su malestar en español a doctores y enfermeras en clínicas y hospitales del Valle del Hudson. Desafortunadamente, algunas de esas explicaciones o plegarias para detener a un dolor, pasan desapercibidas debido a la falta de personal médico bilingüe en el área.

Aunque eso ha ido cambiando poco a poco, y todavía hay mucho trabajo que hacer al respecto, en semanas recientes esa problemática tuvo un pequeño revés con el ingreso al área del joven doctor Jonas Telson, quién se graduó el pasado julio de la prestigiosa Escuela Latino Americana de Medicina (ELAM) de La Habana, Cuba. Pero, más que todo, el nuevo doctor, quién nació en Alemania, pero que se crio en Woodstock, llega comprometido para trabajar con la comunidad latina, y con aquellos menos afortunados.

En los Estados Unidos, como en la mayoría de los países, el querer ser doctor, no sólo requiere de querer sanar al prójimo y tener talento, sino que requiere de dinero, mucho dinero. De hecho, el estudiar medicina puede costar alrededor de un cuarto de millón de dólares.

Tras graduarse de la Onteora High School de Boiceville y decidirse a estudiar medicina, el futuro doctor pronto se dio cuenta de que estudiar medicina iba a ser un esfuerzo cuesta arriba, puesto que provenía de una familia de clase media. El reto era grande, sobre todo por no gustarle la idea de pedir prestado para educarse, y graduarse teniendo deuda con los bancos.

Y, lo que pasa es que, decía recientemente el ya flamante doctor, en un café de Woodstock, “cuando sales endeudado, tienes que empezar a trabajar para pagar, y  por muchos años, esa enorme deuda estudiantil”. Con esa carga en los hombros, es difícil que un nuevo doctor se pueda dar el lujo de ir a trabajar a los barrios pobres. 

Enfrentando el dilema de querer ser médico, pero no tener el dinero para pagar la carrera de medicina, Jonas se encontró con la beca que pagaba por su enseñanza del español, educación, vivienda y comida, que ofrece el Gobierno cubano en la Escuela Latino Americana de Medicina en La Habana. La única condición para los aceptados es que regresen a sus países de origen y que practiquen la medicina entre los menos afortunados.

La Escuela Latino Americana de Medicina nació en 1999, de una idea del mismo Fidel Castro, cuyo gobierno había estado mandando médicos a diferentes países del Caribe para atender a víctimas de huracanes que no dejaban de azotar la región. Tras inaugurarse la escuela, se ofrecieron becas para jóvenes de países afectados. Después estas se extendieron para estudiantes del resto de Latino América, el Caribe, África, Asia y las comunidades negra, hispana y nativa de los Estados Unidos.

El Doctor Jonas Telson es blanco, pero pudo obtener la beca debido a provenir de una familia de bajos ingresos y comprometerse a trabajar con los más necesitados. “De hecho, me enamoré de la idea”, agregó Jonas.

La escuela ha ido creciendo en tamaño, al punto de ser ya considerada una de las escuelas de medicina más grande del mundo. Cada año la ELAM, ubicada en una anuna base naval, a un kilómetro y medio de La Habana, admite alrededor de 1500 nuevos estudiantes, provenientes de más de 30 países.

En cuanto a prestigio, cabe mencionar que la ELAM es oficialmente reconocida por la Comisión Educacional de Médicos Graduados en el Extranjero y la Organización Mundial de la Salud. Esta es, a la vez, completamente acreditada por el Buró Médico de California, uno con los más estrictos estándares en la nación, lo cual hace a los egresados de la ELAM sean elegibles para solicitar la residencia médica en cualquier otro estado.

La vida en Cuba

Jonas llegó a los 22 años a Cuba, sin hablar más que unas cuantas palabras de español.  Al principio lo pusieron en un dormitorio con estadounidenses, lo cual  fue contra-producente, en cuanto al aprendizaje de la lengua se refiere. Después lo reubicaron en un dormitorio con uruguayos, quienes prácticamente terminaron “adoptándolo” y apodándolo “el yanqui”, de cariño, agrega Jonas con una sonrisa.

A pesar de venir de Estados Unidos, el país que todavía mantiene un embargo económico y una guerra de palabras contra Cuba, Jonas se sintió siempre aceptado entre los estudiantes internacionales de la escuela y la sociedad cubana. Los cubanos, agrega el Doctor, “entienden la diferencia entre el Gobierno Yanqui, el Imperialismo Yanqui y el pueblo estadounidense”.

Al final, tras 6 años en Cuba, Jonas estaba listo para regresar a casa, porque extrañaba a su familia y los amigos que había dejado atrás. Pero, en cuanto regresó empezó a extrañar su vida en Cuba  y la camaradería con sus colegas, hoy esparcidos por todo Latino América.

Y es que en Cuba, comenta entusiasmado el Doctor, tienen una manera de vivir en la que uno puede salir a la calle, sentirte seguro y tener una libertad que no existe en los Estados Unidos. “Yo me siento más oprimido acá, que allá en Cuba, porque podía salir con los amigos y pasarla bien, sin tener que gastar dinero. Eso”, recalca Jonas, “es muy importante”. Y es que, agrega Jonas, “la propaganda Yanqui nos da la idea de que Cuba es un país comunista oprimido, policiaco, pero eso no puede ser más contrario a la verdad”.

Lo que dejó en Cuba

Siendo humano, y al pasarse 6 años en un país ajeno, indudablemente quedan  imborrables huellas en eso llamado corazón. No se trata de hablar de romances o de una historia de amor, sino de un amor entre personas de países “enemigos”.

La novia, que no va a ser identificada aquí, no ha podido obtener visa, ni siquiera para venir a visitarlo. Y conste que se está viviendo en Cuba un tiempo de apertura, en el que, finalmente después de decenas de años, el Gobierno cubano ha accedido a permitir que sus ciudadanos viajen libremente a donde quieran ir  ―más bien, al país para el cual tengan los medios para viajar, y que les otorgue la visa.

 Cómo estudiar en Cuba

Sin duda, la beca que cubre todos los gastos para transformar en la isla caribeña, en 6 años a un estudiante en doctor, es algo que puede ser un atractivo para miles de estudiantes de nuestras comunidades a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Y es que son pocos los doctores que hablan español o que se sienten comprometidos con practicar medicina en las comunidades latinas.

La agrupación que sirve como enlace entre la Escuela Latino Americana de Medicina y los futuros estudiantes es la organización Pastores por la Paz, la misma que realiza caravanas anuales para llevar ayuda humanitaria a Cuba. La organización tiene su base en la Ciudad de Nueva York, en Harlem, específicamente.

Con esa organización, y el Gobierno de Cuba, quedó tremendamente agradecido y comprometido el nuevo doctor del pueblo, Jonas Telson. Mientras navega el Doctor por el mundo de la burocracia para oficializar sus credenciales médicas obtenidas en La Habana, su presencia ya se ha dejado sentir, en inglés, y en español, en más de una clínica, y cama de hospital, en Kingston, Nueva York.

Más información sobre como estudiar medicina en Cuba: Visite la página de Pastores por la Paz en: www.ifconews.com

*Antonio Flores-Lobos es un periodista que reside en Woodstock, NY. aflorylobo@gmail.com 




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