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Usos y Costumbres

El Cosaco. Parte II

Por Marco Valesi
October 2011

Después de haber escrito y publicado, creando tremendo interés y curiosidad en los lectores, la primera parte de la vida de Maximiliam Vladymirov, ya universalmente conocido como el Cosaco, les sigo contando detalles de sus aventuras que durante una de nuestras mágicas noches el mismo me narró.

Desde Archiev, Ukrania, hasta Nueva York hay 16423 millas pero en realidad la distancia es mucho más grande si calculamos que, empezando por el idioma y pasando por el estilo de vida, la comida, la música… nada es igual o, mejor dicho, ¡todo es diferente! Y si tienes 18 años y es la primera vez que “cruzas el charco” todo eso se te hace, más todavía, ¡un mundo!

Pero como nuestro amigo Maxiliam, que a partir de su primer día en la gran Manzana será-for everybody- Max, lleva en la sangre lo de ser viajero trotamundo y sobretodo tiene, como Rocky Balboa, ganas de enfrentarse, luchando para salir adelante, con las dificultades, lo encontraremos en la ciudad de Nueva York: a 20 metros de altura trabajando, gracias a unos sospechosos amiguitos rusos, con puros mexicanos en la construcción de un rascacielos; andando en bici, cantando “Volaré”, “la miglior pasta italiana di tutta l’America” como solía decir el chef de “Mamma Rai”, un restaurante en el cual nuestro héroe casi vivía; haciendo de guía turística de una ciudad a la que había llegado hacía una semana-por la noche se estudiaba toda la historia de la ciudad para luego soltar toda la información a turistas del Oeste de Europa; de figurante bailarín en unos videos de sus paisanos Gogol Bordello; de dogsitter, babysitter, housesitter…en fin cualquier forma de trabajo que le permitiera sentirse un verdadero newyorker.

Después de tres meses en la Big Apple y sobre todo después de haber aprendido inglés, lo que es el reggaetón, a bailar, todavía con algunas problemillas la break dance, a comer tacos super picantes, a hacer grafitis casi como Keith Haring, a reconocer, a la fuerza, la diferencia entre las Chivas y el America, Max, que ya pronunciamos con un fuerte acento del Bronx, decidió salir de la gran ciudad y empezar a viajar por los Estados Unidos.

Pareciéndose más a un personaje de On the road de Jack Kerouac y evitando caer en la trampa de ser un nuevo Borat, el Cosaco hará un maravilloso viaje costa a costa, conduciendo una limousine, cabalgando el mágico perro de Greyhound, corriendo como Forrest Gump, y sintiéndose como en la película Into the Wild, hasta llegar a California donde ahora vive…pero esa ya es otra de nuestras historias…

Dazvidania hermanos. ¡Hasta la próxima!  

*Marco Valesi enseña y sigue su doctorado en Culturas del Mundo en UC Merced y se considera agitador cultural experto en culturas urbanas.







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